Videomensaje del Papa en la Jornada de oración y de reflexión sobre este terrible fenómeno

Los jóvenes sean protagonistas en la lucha contra la llaga de la trata de personas

10 febrero 2023

La trata de personas es una llaga vergonzosa que desfigura la dignidad de los seres humanos que son víctimas de ella: es lo que denuncia el Papa Francisco en el videomensaje –cuyo texto publicamos a continuación– para la 9º Jornada mundial de oración y de reflexión contra este terrible fenómeno, con ocasión de la memoria litúrgica de santa Josefina Bakhita. En tal circunstancia, una representación de jóvenes organizadores de las iniciativas que se realizan en Roma del 6 al 12 de febrero para sensibilizar sobre este tema, participó en la audiencia general del Pontífice.

Hoy recordamos a santa Bakhita, patrona de las víctimas de la trata de personas. Me uno a vosotros que celebráis la Jornada, la novena Jornada mundial de oración y reflexión contra la trata de personas que tiene como tema Caminar por la dignidad y que involucra a los jóvenes como protagonistas.

Me dirijo a vosotros jóvenes en particular: os animo a cuidar de la dignidad, la vuestra y la de cada persona con la que os encontráis. Supe que habéis sido vosotros los que elegisteis el tema “Caminar por la dignidad”.

Es muy importante, indica un gran horizonte para vuestro compromiso contra la trata: la dignidad humana.

De esta manera podéis ayudar a mantener viva la esperanza; y añado también la alegría, que os invito a custodiar en los corazones, junto con la Palabra de Dios, ¡porque la verdadera alegría es Cristo!

La trata de personas desfigura la dignidad. La explotación y el sometimiento limitan la libertad y convierten a las personas en objetos de uso y de descarte. Y el sistema de la trata se aprovecha de las injusticias e inequidades que obligan a millones de personas a vivir en condiciones de vulnerabilidad.

De hecho, las personas empobrecidas por la crisis económica, las guerras, el cambio climático y tanta inestabilidad son fácilmente reclutadas. Desgraciadamente, la trata crece de forma preocupante, afectando especialmente a migrantes, mujeres y niños, jóvenes como vosotros, gente llena de sueños y deseos de vivir dignamente.

Lo sabemos, estamos viviendo tiempos difíciles, pero es precisamente en esta realidad que todos nosotros, especialmente los jóvenes, estamos llamados a unir las fuerzas para tejer redes de bien, para difundir la luz que viene de Cristo y de su Evangelio.

La luz que simbólicamente será entregada en estos días a los jóvenes que han venido a Roma para representar a las organizaciones que colaboran desde hace años para esta Jornada de oración y compromiso contra la trata.

Con este gesto sois enviados como misioneros de la dignidad humana, contra la trata de personas y toda forma de explotación.

Se inaugura así un año especial de participación juvenil, hasta la próxima Jornada de 2024.

Custodiad esta luz y seréis bendición para otros jóvenes. No os canséis de buscar caminos para transformar nuestras sociedades y prevenir esta llaga vergonzosa que es la trata de personas. Caminar por la dignidad, contra la trata de personas, sin dejar atrás a nadie.

Quisiera retomar algunas bonitas expresiones que habéis escrito: “Caminar con ojos abiertos para reconocer los procesos que inducen a millones de personas, sobre todo jóvenes, a ser traficados para ser explotados con brutalidad.

Caminar con el corazón atento para descubrir y sostener los recorridos cotidianos para la libertad y la dignidad. Caminar con la esperanza en los pies para promover acciones anti-trata. Caminar dándose juntos la mano para sostenernos unos a otros y construir una cultura del encuentro, que lleve a la conversión de los corazones y a sociedades inclusivas, capaces de tutelar los derechos y la dignidad de cada persona”.

Deseo que sean muchos los que acojan vuestra invitación a caminar juntos contra la trata: caminar junto a quien está destrozado por la violencia de la explotación sexual o laboral; caminar junto a los inmigrantes, a los desplazados, a quien está en búsqueda de un lugar donde vivir en paz y en familia. Junto a vosotros jóvenes, para reafirmar con valentía el valor de la dignidad humana.

Os doy las gracias y os digo: ¡id adelante con valentía! ¡Id adelante con valentía!

El Señor os bendiga y la Virgen os custodie. Santa Bakhita reza con nosotros y por nosotros.

Os bendigo de corazón a todos vosotros que trabajáis contra la trata y cada persona que encontráis en este camino por la dignidad.

¡Gracias!