Religiosas

El sínodo de las religiosas

 Il sinodo delle suore  DCM-006
04 junio 2022

“Nuestra misión es lograr que la vulnerabilidad se convierta en una oportunidad para abrazar a la humanidad herida, acogernos y caminar juntos: esto es lo que la Iglesia nos pide y lo que el mundo desea ver de nosotras religiosas”, son palabras de la nueva presidente de la UISG, la unión internacional de superiores generales. Nadia Coppa, de las Adoratrices de la Sangre de Cristo, fue elegida tras la plenaria que se celebró en Roma del 2 al 6 de mayo. Permanecerá en el cargo hasta el 2025 con la nueva vicepresidenta María Teresa Barrón, de las Hermanas de Nuestra Señora de los Apóstoles, y la nueva junta en la que se encuentran los múltiples carismas religiosos. Están Roxanne Schares, de las Hermanas Escolásticas de Nuestra Señora; Theodosia Baki, de las Hermanas Terciarias de San Francisco; Graciela Francovic, de las Hijas de Jesús; Theresa Purayidathil, de las Hijas de la Iglesia; Sor M. José Gay Miguel, de las Carmelitas Misioneras Teresianas; Miriam Altenhofen, de las Misioneras Siervas del Espíritu Santo; Rita Calvo, de la Orden de la Compañía de María Nuestra Señora; Antonietta Papa, de las Misioneras Hijas de María; Dolores Lahr, de las Hermanas de San José de Chambéry; Patricia Villaroel, de las Hermanas de los Sagrados Corazones de Jesús y María; y Anna Josephina D'Souza, de las Hermanas Misioneras del Apostolado Católico.

El primer pensamiento “programático” de sor Nadia está además en línea con el tema de la plenaria: “Abrazar la vulnerabilidad en el camino sinodal”. Unas 700 religiosas, de más de 70 países (520 presentes, los demás online), han dado lugar a un coro de voces y experiencias, sugerencias y esperanzas durante cinco días. “Nuestra vulnerabilidad es profética. Debemos abrazarla como una fortaleza”, afirmaba Gemma Simmonds de la Congregación de Jesús. “Hemos llegado a un punto muy profundo después de estos cinco días, es un cambio de paradigma”, aseguraba a Global Sister Report Patricia Murray, del Instituto de la Beata Virgen María, también conocidas como las Hermanas de Loreto, secretaria ejecutiva de la UISG. Las superioras también analizaron los proyectos. Inmediatamente después de la plenaria, durante la reunión de las delegadas de las Constelaciones de la UISG, se pusieron a trabajar en la iniciativa global sobre deterioro cognitivo y Alzheimer y la iniciativa de las Hermanas Católicas sobre el envejecimiento. Dos grandes compromisos.

“Nuestras hermanas mayores son una bendición para nosotras. Este proyecto quiere dignificarlas hasta el último minuto de su vida. La ciencia y la medicina nos permiten vivir más; para vivir bien el envejecimiento necesitamos fuerza interior, pero también ayuda financiera y preparación para acompañar a las hermanas mayores y sus comunidades en el manejo de esta parte de la vida”, apuntaba Jane Wakahiu, de las Hermanitas de San Francisco, vicepresidenta asociada de las operaciones del programa y responsable de la Catholic Sisters Initiative en la Fundación Conrad N. Hilton, que con un presupuesto de 5 millones de dólares está comprometida con esta iniciativa y con otra de ayuda a las congregaciones a cuidar a las hermanas mayores. Se llama Catholic Sisters Aging Initiative.

Wakahiu indicó que las dos iniciativas eventualmente podrían reunirse; todos los esfuerzos se centrarán en garantizar que “ninguna hermana se vaya de este mundo sin sentir la profunda compasión y el acompañamiento que merece hasta el final de su vida”.  (DCM)