· Ciudad del Vaticano ·

Ánimo de Francisco a los proyectos de la Fundación papal

Con los pobres, los migrantes y víctimas de guerras y violencia

 Con los pobres, los migrantes y víctimas  de guerras y violencia  SPA-016
19 abril 2024

Publicamos, a continuación, el texto del saludo del Papa Francisco a los miembros de la Fundación Pontificia, recibidos en audiencia la mañana del viernes 12 de abril, en la Sala Clementina.

Eminencias, Excelencias,
queridos hermanos y hermanas, buenos días a todos!

Me alegra saludarlos a todos ustedes, miembros, administradores y delegados de la Papal Foundation, con ocasión de su peregrinación anual a Roma. En este tiempo pascual celebramos la resurrección del Señor y Su triunfo sobre el pecado y la muerte. En efecto, la piedra colocada ante el sepulcro ha sido corrida y se nos invita a levantar la mirada hacia Jesús y acogerlo en nuestras vidas, a decirle "sí" una vez más (cf. Homilía en la Vigilia Pascual, 30 de marzo de 2024). De esta manera, la perenne presencia de Cristo resucitado será siempre para nosotros fuente de una alegría que nadie nos podrá quitar (cf. Jn 16,22).

Desde su nacimiento, la Papal Foundation fue vehículo de esta alegría pascual llevando la cercanía, la compasión y la ternura del amor de Jesús a tantos hermanos y hermanas de todo el mundo. Su sostén a varios proyectos educativos, caritativos y apostólicos favorece el desarrollo integral de muchos, entre los cuales los pobres, refugiados, migrantes y actualmente, un número creciente de personas afectadas por la guerra y por la violencia. Al mismo tiempo, las becas destinadas a laicos, consagrados, seminaristas y sacerdotes de países en desarrollo les permiten de seguir adelante con los estudios en las Universidades Pontificias de Roma y proporcionar a quienes los reciben las herramientas necesarias para dar un testimonio más eficaz del Evangelio, tanto en sus países de origen como en otros lugares.

A través de estas diversas y loables iniciativas, ustedes continúan ayudando a los sucesores de Pedro a hacer nacer numerosas iglesias locales y atender a tantas personas desfavorecidas, en respuesta a las tareas confiadas por el Señor al Apóstol (cf. Lc 22,32; Jn 21,17). Por toda su generosidad, expreso mi sentida gratitud: gracias, muchas gracias.

Come bien saben, su trabajo encuentra su fuente y su inspiración en nuestra fe. Católica, que requiere ser continuamente alimentada por la participación a la vida de la Iglesia, de los Sacramentos y por el tiempo trascurrido en silencio a la presencia del Señor en la oración y adoración. No se olviden de adorar. La oración de la adoración nosotros la hemos descuidada, debemos retomarla: adorar, en silencio.

A este respecto, su visita se realiza durante el Año de la Oración, mientras la Iglesia se prepara a celebrar el Jubileo 2025. Mediante la perseverancia en la oración, poco a poco llegamos a ser “un solo corazón y una sola alma» (Hch 4,32) tanto con Jesús como con los demás, y esto se traduce en solidaridad y en compartir nuestro pan de cada día (cf. Carta del arzobispo Rino Fisichella para el Jubileo 2025, 11 de febrero de 2022). Este fruto de la vida espiritual es muy importante para su noble compromiso, porque, aunque nunca las conozcan directamente, los programas de la Papal Foundation promueven un vínculo espiritual y fraternal con personas de culturas, lenguas y regiones muy diferentes, que reciben asistencia.

Su servicio es todavía más necesario en nuestra época, marcada por el individualismo y la indiferencia.

Les deseo de corazón todo lo mejor para su actividad y para su peregrinación a Roma.

Encomiendo a todos ustedes y a sus familias a la intercesión de María, Madre de la Iglesia, y les doy mi bendición como una prenda de alegría y de fortaleza en el Señor Resucitado.

Por favor, no se olviden de rezar por mí.

¡Gracias!