· Ciudad del Vaticano ·

Mensaje a los participantes en el 60º Congreso Internacional de Toxicólogos Forenses

Levantar a quien cae en la esclavitud de la droga

01 septiembre 2023

El Papa Francisco invita a detenerse «ante las situaciones de fragilidad y dolor, a saber escuchar el grito de la soledad y de la angustia» y a inclinarse «para levantar y devolver a la vida a los que caen en la esclavitud de la droga». Lo ha escrito en el mensaje enviado a los participantes en el 60º Congreso Internacional de Toxicólogos Forenses, en curso en el Auditorio de la Conciliación, en Roma, del 27 al 31 de agosto.

Queridos hermanos y hermanas:

Dirijo un cordial saludo a los participantes en el 60° Congreso Internacional de Toxicólogos Forenses que se celebra aquí en Roma del 27 al 31 de agosto de 2023.

Deseo agradecerles el compromiso, el tiempo y las energías que dedican a la prevención y a la lucha contra la drogadicción, también a través de jornadas de estudio y de sensibilización cultural sobre el tema, en las que participan numerosas figuras profesionales y algunos jóvenes investigadores.

El fenómeno del abuso de drogas y de sustancias psicotrópicas sigue suscitando alarma y preocupación, especialmente por el crecimiento del consumo que se registra entre los adolescentes y los jóvenes y, en consecuencia, por el aumento de las ventas de droga en las “plazas digitales” de la dark web. La adolescencia y la edad juvenil, como sabemos, constituyen fases particularmente delicadas en la vida de cada persona, caracterizadas por notables cambios a nivel físico, emocional y social.

A esto se añade el hecho de que nuestras sociedades actuales son frágiles en varios aspectos y están marcadas por una inseguridad de fondo. Se puede entonces ser arrastrado a la búsqueda compulsiva de nuevas experiencias por la necesidad de medirse con lo inédito, por el deseo de explorar lo desconocido, pero también para callar el miedo a sentirse excluido y la necesidad de socializar con los coetáneos. Estos son factores de alto riesgo, que pueden llevar a los jóvenes a tomar decisiones y comportamientos peligrosos, como el uso de sustancias psicoactivas y el abuso del alcohol, o la posibilidad de encontrarse en situaciones extremas, tanto virtuales como reales.

Todo ello representa un caldo de cultivo para el uso de sustancias tóxicas. Entre ellas, las nuevas sustancias psicoactivas ( nps ) representan un problema grave y complejo en el panorama actual de las adicciones, con un mercado en rápida expansión y efectos toxicológicos inciertos y graves consecuencias para la salud pública. La facilidad para modificar químicamente estas sustancias permite a la delincuencia organizada eludir los controles legales, lo que dificulta la detección de compuestos ilícitos. Muchos adolescentes abusan de las nps sin conocer su peligrosidad. Por lo tanto, es de fundamental importancia desarrollar las técnicas de análisis, así como las intervenciones preventivas destinadas a frenar su proliferación e incentivar los planes terapéuticos adecuados.

También se observa un aumento en la difusión de sustancias dopantes, en particular en el ámbito competitivo y deportivo.

El uso de sustancias dopantes en el deporte manifiesta la obsesión por lograr a toda costa objetivos importantes y resultados de rendimiento. El fenómeno, por supuesto, es un indicador de algo más arraigado, que implica la importancia de una reflexión sobre nuestra sociedad actual, impregnada de una cultura de eficiencia y productividad, que no admite vacilaciones ni fracasos.

La necesidad de aparecer siempre a la altura de las expectativas, mostrando al exterior una imagen de sí mismo que resulte atractiva y ganadora, de la que se destierra toda fragilidad y debilidad, se convierte en un obstáculo insuperable para la búsqueda de un desarrollo humano integral.

Así, desorientados y a menudo sin puntos de referencia, muchos jóvenes persiguen la ilusión de encontrar en el consumo de drogas una suspensión de la angustia y la falta de sentido: se trata de la "esperanza vana" de un aturdimiento que alivia el cansancio de ser y existir, a menudo oculto bajo el disfraz de un deseo de evasión y diversión. No se puede olvidar, además, que detrás de cada adicción hay vivencias concretas, historias de soledad, desigualdad, exclusión, falta de integración. Ante estas situaciones no podemos ser indiferentes. El Señor Jesús se ha detenido, se ha acercado, ha curado las llagas.

En el estilo de su proximidad, también nosotros estamos llamados a actuar, a detenernos ante las situaciones de fragilidad y dolor, a saber escuchar el grito de la soledad y la angustia, a inclinarnos para levantar y traer de vuelta a la vida a aquellos que caen en la esclavitud de la droga.

Espero que los resultados de sus trabajos contribuyan a la identificación de caminos educativos, terapéuticos y de rehabilitación, capaces de prevenir y contrarrestar el flagelo de las drogas, favoreciendo modelos culturales alternativos y fomentando la búsqueda de razones para vivir en aquellos, especialmente entre los más jóvenes, que las han perdido. ¡Que vuestro trabajo científico y cultural pueda dar los frutos esperados! Os encomiendo a la intercesión de María, Madre solícita, y os bendigo de corazón.

Francisco

Roma, San Juan de Letrán,
26 de agosto de 2023