· Ciudad del Vaticano ·

Francisco bautiza dieciséis niños

La tarea de custodiar la identidad cristiana

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14 enero 2022

La tarea de custodiar la identidad cristiana de los hijos fue encomendada por el Papa Francisco a los padres de los dieciséis recién nacidos bautizados en la mañana del domingo 9 de enero, durante la misa celebrada en la Capilla Sixtina con ocasión de la Fiesta del Bautismo del Señor. Publicamos a continuación la homilía del Pontífice.

Hoy conmemoramos el Bautismo del Señor. Hay un himno litúrgico muy bonito, en la fiesta de hoy, que dice que el pueblo de Israel iba al Jordán “con los pies descalzos y el alma descalza”, es decir un alma que quería ser bañada por Dios, que no tenía ninguna riqueza, que necesitaba a Dios. Estos niños hoy vienen aquí también ellos con “el alma descalza” para recibir la justificación de Dios, la fuerza de Jesús, la fuerza de ir adelante en la vida. Vienen a recibir la identidad cristiana. Es esto, simplemente. Vuestros hijos recibirán hoy la identidad cristiana.

Y vosotros, padres y padrinos, tenéis que custodiar esta identidad.

Esta es vuestra tarea durante vuestra vida: custodiar la identidad cristiana de vuestros hijos.

Es un compromiso de todos los días: hacerles crecer con la luz que hoy recibirán. Solamente quería deciros, este es el mensaje de hoy: custodiar la identidad cristiana que vosotros habéis llevado hoy para hacer que la reciban vuestros hijos.

Esta ceremonia es un poco larga, los niños se sienten extraños aquí en un ambiente que no conocen.

Por favor, ellos son los protagonistas: haced que no tengan demasiado calor, que se sientan cómodos… Y si tienen hambre, amamantadlos tranquilamente aquí, delante del Señor, no hay problema.

Y si gritan, dejadles gritar, porque ellos tienen un espíritu de comunidad, digamos un “espíritu de banda”, un espíritu de conjunto, y basta que uno empiece –porque todos son musicales– y ¡enseguida viene la orquesta! Dejadles llorar tranquilos, que se sientan libres.

Pero que no sientan demasiado calor y, si tienen hambre, que no se queden con hambre.

Y así, con esta paz, vamos adelante en la ceremonia.

Y no os olvidéis: recibirán la identidad cristiana y vuestra tarea será custodiar esta identidad cristiana.

Gracias.