· Ciudad del Vaticano ·

Libros

Reparadoras
de la humanidad

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06 noviembre 2021

“El coronavirus nos ha sacudido y hecho temblar, pero también ha traído consigo la esperanza de una nueva normalidad en la que los religiosos de África puedan ser apreciados por los carismas y dones que ofrecen a la Iglesia. Esta nueva normalidad deseada por los religiosos es el logro de una educación abierta a todos, que incluye el estudio de una diversidad de disciplinas como la Teología, la Filosofía y el Derecho civil y canónico. Se espera que este tipo de formación empodere a las religiosas y las libere”. Es el testimonio de sor Edelquine Shivachi, de las Hermanitas de San Francisco, que se puede leer en Donne autrici di un’altra storia, editado por Anna Moccia y Claudia Giampietro, editora de Tav. Un libro ágil explicado por el subtítulo Un mosaico di voci per ripensare il presente (Un mosaico de voces para repensar el presente) El prólogo y el epílogo están firmados por dos religiosas nombradas por el Papa Francisco para dos importantes cargos: sor Alessandra Smerilli, secretaria interina del Dicasterio para el Servicio al Desarrollo Humano Integral; y sor Nathalie Becquart, subsecretaria de la Secretaría General del Sínodo de los Obispos.

Treinta mujeres, treinta vidas. Religiosas y laicas, de culturas y religiones de distintos continentes que, subraya Smerilli, “reparan, cada una a su manera, un parte de la humanidad herida que nos rodea y en la que también caminamos. Algunas lo hacen con la oración y otras con una acción concreta a favor de los últimos y las últimas de la Tierra”. Hablamos, por ejemplo, de la hermana Nuala Kenny, de las hermanas de la Caridad de San Vicente de Paúl, pediatra jubilada, bioética, profesora cuya investigación se centra desde el envejecimiento pasando por el fin de la vida o el cuidado de la Iglesia hasta la crisis de los abusos sexuales perpetrados por miembros del clero. Otra mujer destacada es Dominique Corti, médico del Hospital St Mary's Lacor en Uganda, fundado hace sesenta años por sus padres, Piero y Lucille. Y también hay mujeres comprometidas contra la trata, por la defensa del medio ambiente, contra las guerras, al lado de migrantes y de presos ...

Escribe Becquart que “la vida se ha manifestado a través de estas treinta historias. Esta vida encarnada y definida por las mujeres desde el principio. Esta vida sacudida, maltratada por la violencia, el sufrimiento, la enfermedad y la soledad”. El libro está dedicado a la hermana Elisabetta Flick, que murió durante la pandemia, e ilustrado por Simone Barretta. La recaudación por su venta se destinará al proyecto Chaire Gynai, Benvenuta Donna, coordinado por las Misioneras Scalabrinianas para mujeres en situación de especial vulnerabilidad. [DCM]