· Ciudad del Vaticano ·

El Papa celebra su onomástica con los pobres

En fila para la vacuna
con Francisco
y un pedazo de chocolate

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24 abril 2021

Por su onomástica el Papa Francisco eligió dar vida a una sobria y familiar “fiesta” con los pobres. Y así, el día de San Jorge, el viernes 23 de abril, poco después de las 10:30 de la mañana, se dirigió al atrio del Aula Pablo VI para estar con las aproximadamente 600 personas que hacían cola para recibir la segunda dosis de la vacuna contra el covid-19: la primera la habían recibido durante la Semana Santa.

Francisco ofreció personalmente un pequeño refrigerio con huevos de chocolate, sándwiches, galletas y zumos de fruta. En este ambiente de sencillez, saludó a todos los presentes a lo largo del eficaz “camino” habilitado en el aula -que se había convertido en un “ambulatorio”- para facilitar la vacunación. Y, como en toda buena celebración familiar, también se cantó la tradicional canción de buenos deseos de la onomástica.

La visita de Francisco suscitó una profunda emoción entre las personas frágiles y marginadas que se encontraban en la cola, acompañadas por diversas organizaciones caritativas romanas (especialmente las Misioneras de la Caridad) y acogidas por los voluntarios que prestan servicio, en particular, en el Dispensario Pediátrico Santa Marta y en el punto de acogida de la columnata de la Plaza de San Pedro, junto con algunos representantes de diversos hospitales romanos. Entre otros, estuvo presente el director del hospital Spallanzani, Francesco Vaia, que está en primera línea de la lucha contra el virus.

Ese trozo de chocolate y esas galletas ofrecidas por el Papa, y distribuidas por el personal voluntario siempre en absoluto respeto de las medidas sanitarias, dieron un toque más de familiaridad a la jornada.

Por último, el Pontífice quiso animar personalmente a los voluntarios, agradeciéndoles su testimonio de servicio y recomendándoles que “continúen con su compromiso”. A continuación, Francisco, a través del cardenal limosnero Konrad Krajewski, dirigió unas palabras de agradecimiento a todos los que han contribuido a hacer posible el procedimiento de vacunación y la iniciativa de la “vacuna suspendida” que permitirá llegar a muchas personas en espera, incluso en las zonas más pobres. Poco después de las 11 de la mañana, el Pontífice regresó a la Casa Santa Marta.

También con motivo de la fiesta de San Jorge, el Presidente de la República Italiana, Sergio Mattarella, envió un mensaje al Papa Francisco para expresarle “las afectuosas y cordiales felicitaciones del pueblo italiano, junto -dijo- con mis más fervientes deseos de bienestar”.

“Hace unas semanas, con motivo del séptimo centenario de la muerte de Dante Alighieri -escribió el presidente Mattarella- el Papa volvió a rendir un vibrante y luminoso homenaje al supremo poeta florentino”. Al agradecerle “por haber acompañado un aniversario de tanta importancia para Italia con las hermosas reflexiones contenidas en la carta apostólica Candor lucis aeternae, quisiera unirme -continuó Mattarella- al deseo de que la figura de Dante Alighieri, ‘paradigma de la condición humana’, ilumine con esperanza el camino de cada uno -especialmente en este difícil período aún marcado por la pandemia- ayudando a todos a ‘avanzar con serenidad y valor en la peregrinación de la vida’”.