· Ciudad del Vaticano ·

Inicia el trabajo del departamento de estudio en la Pami

Para liberar a María de las mafias y del poder criminal

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19 septiembre 2020

Una respiración a dos pulmones: Iglesia y Estado juntos para liberar la figura de María de la contaminación de lugares y rituales deformados por el poder criminal y mafioso que trata de imponer su propio sometimiento.

El Departamento de análisis, estudio y seguimiento de los fenómenos delictivos y mafiosos, con sede en la Pontificia Academia Mariana Internationalis (Pami) ha iniciado su labor. Incluye, entre otros, a representantes de las fuerzas del orden, prefectos, fiscales y magistrados de la República Italiana que, con la entrega del pergamino de nombramiento, el viernes 18 de septiembre en el Salón de Honor del Museo de Civilizaciones de Roma, entraron oficialmente a formar parte del Departamento de una institución pontificia comprometida por una “teología de la liberación de las mafias”.

Se divide en diez áreas temáticas: mafias autóctonas y extranjeras, terrorismo nacional e internacional, violencia de género, ecomafia, malestar juvenil, prevención del consumo de drogas por parte de los jóvenes y crímenes de lesa humanidad. La sede estará ubicada en las instalaciones de la Universidad Pontificia Antonianum y se compartirán en una plataforma digital las actividades y documentos como sentencias y profundizaciones temáticas.

La iniciativa nació en el horizonte trazado por el Pacto Educativo Global tras la Jornada de estudio que, en abril, recogió experiencias y perspectivas a la luz de María, diseñando inmediatamente después el camino que, en colaboración con el Observatorio de Políticas Transdisciplinares internacional, condujo al establecimiento del Departamento el 20 de mayo. El Papa Francisco, alentando la iniciativa, en la carta enviada el 15 de agosto a la Pami —leída durante la ceremonia por el presidente de la Pami, el franciscano Stefano Cecchin— reiteró que «la devoción mariana es un patrimonio religioso-cultural que hay salvaguardar en su pureza original, liberándola de superestructuras, poderes o condiciones que no responden a los criterios evangélicos de justicia, libertad, honestidad y solidaridad. Es necesario —afirmó el Pontífice— que el estilo de las manifestaciones marianas esté en consonancia con el mensaje del Evangelio y las enseñanzas de la Iglesia».

«No queremos sustituiros sino hacer visible a quien ya está comprometido en este servicio que es tanto civil como eclesial, potenciando el trabajo de las personas. Deseamos participar juntos ofreciendo un lugar de encuentro e intercambio de conocimientos que se puedan poner a disposición como un bien común» subraya el sacerdote salettiano Gian Matteo Roggio, director del departamento y consejero de la Pami. «Para salvaguardar a los adultos y a los jóvenes» explica, evidenciando que «las organizaciones criminales encuentran en las nuevas generaciones un objetivo privilegiado. A menudo seducen a los jóvenes mejores porque más allá de la mano de obra, necesitan también mentes. Por eso es importante promover una educación que no esté unida solamente a una moral restringida».

El sociólogo y coordinador del departamento Fabio Iadeluca añade que «se prestó especial atención al fenómeno de la distorsión de la religiosidad de los mafiosos, a las reverencias durante las procesiones bajo las casas del capo local, a tomar posesión de manera “violenta” y “engañosa” de imágenes sagradas durante sus rituales de afiliación que imponen como las “ceremonias” que acompañan la entrada del neófito en la organización».

Para el presidente Cecchin, «María es el camino de la paz entre culturas más allá que entre las religiones. El amor a la Madre del Señor no puede ser relegado a devociones estériles que no conducen a un compromiso social por el bien de la casa común. La Iglesia, una vez más, quiere demostrar su cercanía a los últimos, a los débiles, a los pobres, a todos aquellos que viven situaciones de malestar e injusticia. Nuestra Academia Mariana propone liberar a “María de las mafias y del poder criminal” como el inicio de un camino de liberación para la persona humana que quiere realizarse en un entorno justo, fraterno y solidario. No queremos cruzadas contra los mafiosos. Sino proponer un recorrido de conversión, a través del perdón, la misericordia y el diálogo».

de Fabio Bolzetta