· Ciudad del Vaticano ·

Un himno a favor de la vida que nace

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Carta al párroco del santuario argentino de San Raimondo Nonnato

20 agosto 2020

Ha iniciado con el recuerdo personal de los encuentros - durante los años pasados en Buenos Aires - tenidos en los días de las celebraciones en honor a San Raimondo Nonnato. El Papa Francisco, en la carta firmada enviada el 6 de agosto a don Rubén Ceraci, párroco del santuario argentino dedicado al religioso mercenario invocado como patrón de las mujeres embarazadas y de las matronas, asegura su cercanía espiritual a la comunidad que se prepara a vivir la fiesta litúrgica del santo, recordado con gran solemnidad en la capital del país el 31 de agosto de cada año.

El Pontífice recuerda en particular « las bendiciones de mamás, de niños, de matrimonios que piden un hijo» encomendándose a la intercesión de Raimondo Nonnato. Se trata, escribe, «un verdadero himno por la vida que viene». También «ahora — confía — cuando en la audiencia algún matrimonio me pide la bendición para que venga un hijo, les digo que recen a san Raimondo Nonnato». Y «si son de Argentina — continúa — les recomiendo que pasen por el santuario de vía Cervantes» en Buenos Aires.

El Pontífice formula la felicitación al sacerdote por la próxima celebración, que este año se prevé «un poco atípica» por las restricciones a causa del covid-19. Y concluye la carta con la certeza de que, a pesar de todo, para la comunidad esta será una ocasión de abundantes gracias, paz, salud y fecundidad.

La novena iniciará el sábado 22 y se desarrollará hasta el 30 cada día a las 19, excepto los domingos, en los que se pospondrá a las 19.30. Este año el tema elegido para la fiesta es «Junto a san Raimondo, abrazamos la esperanza». La misa solemne será celebrada el 31, por el cardenal Mario Aurelio Poli, arzobispo de Buenos Aires y primado de Argentina. Todas las celebraciones podrán ser seguidas a través de las redes sociales del santuario: Facebook, Instagram y Youtube.

San Raimundo es muy venerado en la capital argentina, donde es invocado también como protector de los niños aún no nacidos. Mercenario del siglo XIII, originario de Cataluña — fue uno de los primeros compañeros de san Pedro Nolasco  - es llamado “no-nacido” porque fue extraído vivo del vientre de la madre ya muerta. Las mujeres argentinas tienen la tradición de llevar patucos al santuario y reciben los de las que las han precedido. Se crea así una cadena de amor en favor de la maternidad y del compromiso a promover la vida en todas sus fases.