· Ciudad del Vaticano ·

Poeta del pueblo

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El Pontífice recuerda al sacerdote argentino Julián Zini

24 agosto 2020

«Uno de los grandes “poetas del pueblo”, creador de canto, de vida, de belleza»: con estas palabras, cargadas de estima y de reconocimiento, el Papa Francisco, en una carta autógrafa, sintetiza la figura y el testimonio de Julián Geronimo Zini, sacerdote argentino originario de Corrientes, poeta y cantautor, fallecido a los ochenta años el pasado 16 de agosto, a causa de un tumor.

En el breve texto - que fue leído durante la celebración conmemorativa del sábado 22, en el teatro Juan de Vera de Corrientes - el Pontífice confía que, pensando en Zini, le vuelve a la mente el poema La copla del “gitano” Manuel Machado, uno de los poetas españoles de la generación del ’98: «Hasta que el pueblo las canta, / las coplas, coplas no son, / y cuando las canta el pueblo /ya nadie sabe el autor. / Procura tú que tus coplas / vayan al pueblo a parar, / aunque dejen de ser tuyas/ para ser de los demás».

Francisco acerca precisamente las coplas a los cantos del padre Julián, que  -escribe- «ya son del pueblo, de ese pueblo al cual entregó su vida sacerdotal, de ese pueblo humilde al que sirvió con generosidad de un padre que solo sabe dar vida». Finalmente, el Pontífice dirige a Zini un «gracias grande como su corazón lo merece».

Capaz de conjugar su ministerio sacerdotal con la sensibilidad poética y cultural, expresada sobre todo bajo forma de canciones y a través del estudio de la religiosidad popular, Zini nació en la localidad El Centinela (Corrientes) el 29 de septiembre de 1939. Vivió su infancia en el “Paraje Cambaí” (Monte Caseros, Corrientes), antiguo lugar de las reducciones jesuíticas.

En 1963 recibió la ordenación sacerdotal, después de haber asistido al seminario mayor de La Plata. Se dedicó intensamente a la búsqueda del género y de la religiosidad popular. Escribió, entre otros, libros como Camino al Chamamé, Ñande roga, El árbol de nuestra identidad, Memoria de la Sangre. En 2005 recibió el “tributo a la carrera” en el campo de la cultura popular del Senado de la República argentina. Fue animador de los principales festivales del Litoral y del gran Buenos Aires. En los últimos tiempos fue vicario episcopal para la cultura de la diócesis de Goya.