· Ciudad del Vaticano ·

En la audiencia general el Papa continúa las catequesis sobre las Bienaventuranzas

Purificados en las pruebas de la vida

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01 abril 2020

Y en la misa en Santa Marta pide a quienes trabajan en los medios que hagan que las personas no se sientan aisladas


“Por todos los que trabajan en los medios de comunicación” -“para que la gente no se encuentre tan aislada”- y “por la educación de los niños”: esta es la doble intención de oración que el Papa elevó al comienzo de la misa del miércoles 1 de abril por la mañana, celebrada en directo en la capilla de la Casa Santa Marta. Como lo ha hecho todos los días desde el comienzo de la pandemia de coronavirus, el Papa recordó algunas categorías específicas de personas -en el caso actual los trabajadores de la comunicación y los educadores- para hacer sentir a todos su cercanía y “ayudarles a soportar este tiempo de cierre”.

Después, en la homilía comentó el pasaje del Evangelio de Juan (8, 31) “Si permanecéis en mi Palabra, sois verdaderamente mis discípulos”, subrayando que el discípulo es un hombre libre porque permanece en el Señor. Y “permanecer en el Señor”, explicó, “es dejarse guiar por el Espíritu Santo”. Esta convicción se repite en la biblioteca privada del Palacio Apostólico Vaticano, donde Francisco celebra las audiencias generales sin la presencia de fieles desde el 11 de marzo.

Reanudando su catequesis sobre las Bienaventuranzas, comentó la siguiente: “Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios”. Y se preguntó: ¿qué significa “corazón limpio”? Es el resultado, fue la respuesta, “de un proceso que implica liberación y renuncia. El puro de corazón no nace así, sino que es el que ha aprendido a negar el mal dentro de sí mismo”. Y esto - aclaró el Pontífice - es “una obra que hace el Espíritu Santo” si “estamos abiertos” a su acción en las pruebas de la vida.