Aviso

Este sitio usa cookies...
Las cookies son pequeños archivos de texto que nos ayudan a mejorar su experiencia en nuestro sitio Web. Al usar cualquier parte del sitio web, usted acepta el uso de cookies. Encontrará más información acerca de las cookies en las Condiciones de Uso.

Visita a las madres de una casa familia

· Viernes de la misericordia del Pontífice en el Eur ·

No, ya no son «invisibles» y «descartados» los niños y niñas hijos de padres recluidos en las cárceles italianas que viven con ellos en reducidas celdas o que van a visitarles cuando se les consiente: el Papa Francisco les ha dado voz yendo a visitarles personalmente, en la tarde del vienes 2 de marzo, para abrazar a cinco de ellos, huéspedes con la madres en las Casas de Leda, en el barrio romano del Eur. Con ese lenguaje de los gestos, que vale más que mil palabras, el Pontífice dio esperanza y dignidad a cuatro mil quinientos niños que tienen a la madres en la cárceles y a los noventa mil que sin embargo tiene al padre entre rejas.

En el corazón de los cinco pequeños que viven con sus madres en la Casa de Leda permanecerá siempre ese sonido en el telefonillo: «Buenos días, soy el Papa Francisco». Y después la imagen del Pontífice sentado en un silla blanca, sonriente, que juega durante una hora con ellos en una atmósfera de familia. Sin etiquetarles rápidamente como «hijos de los detenidos» indicó Luigi Di Mauro, responsable de la casa.

Di Mauro explicó a Francisco que la estructura es una residencia confiscada al crimen organizado, que ahora aloja a cinco mujeres todavía bajo arresto con sus hijos pequeños. A estas madres, por tanto, se les reconoce la capacidad paternal y por tanto pueden proseguir el periodo de detención junto con los hijos en una casa familia protegida. Este tipo de estructura es la primera que ha sido preparada en Italia y por el momento es la única de este tipo.

Francisco llamó a la puerta a las cuatro de la tarde para una visita «sin ningún preaviso». Es otra etapa de los «viernes de la misericordia», el viaje singular entre los “descartados” que el Papa emprendió durante el años santo y que continúa todavía ahora, dando precisamente voz a quien no tiene voz. Y dignidad a quien corre el peligro de que se le niegue sistemáticamente.

En la Casa de Leda el Papa llegó acompañado solo por el arzobispo Rino Fisichella, presidente del Pontificio Consejo para la promoción de la nueva evangelización. Lo acogieron en la entrada del apartamento, con un abrazo, las cinco jóvenes madres – entre los veinticinco y los treinta años – que viven allí: tres son de etnia gitana, otra egipcia y otra italiana. Cada una con su hijo. Con ellos también el personal que les asiste.

Y enseguida Francisco se puso a escuchar confidencias, experiencias de vida de las mujeres. Pero sin dejar nunca de bromear con los pequeños, a quienes regaló grandes huevos de Pascua: regalo sencillo y muy agradecido. Tanto que los niños, dejando de lado toda formalidad, invitaron espontáneamente a Francisco a merendar con ellos.

Así otro gracias para el Papa, sencillo y por eso auténtico, fue el expresado por las cinco madres con un pequeño don realizado en sus sencillas actividades cotidianas. Una forma, le confiaron, para corresponder la oportunidad que se las ha ofrecido para educar personalmente a sus hijos, no obstante las dificultades. Este estatus, de hecho consiente a las mujeres tanto acompañar a los niños al colegio como prepararse profesionalmente a una plena reinserción en la sociedad. Por su parte, como signo de afecto, Francisco dejó también a las madres algunos regalos entre los cuales un pergamino con su firma para recordar la visita.

Desde hace un año gestiona la Casa la cooperativa social Cecilia: así junto a las madres siempre hay trabajadores, educadores, voluntarios de la asociación «En Roma juntos». Implicadas en el proyecto también las realidades del «Intervención de emergencia a la dificultad» y la asociación «Ain Karim». Ayudan también los llamados «puestos a prueba», imputados acusados de delitos leves que pueden enmendar la pena a través de trabajos sociales.

EDICIÓN EN PAPEL

 

EN DIRECTO

Plaza De San Pedro

12 de Diciembre de 2018

NOTICIAS RELACIONADAS