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Viernes de dolor

· Después de la visita a Auschwitz y Birkenau ·

Todavía emocionado por cuanto había visto pocas horas antes en Auschwitz, el viernes 29 de julio por la tarde el Papa Francisco visitó otro lugar de sufrimiento, el hospital pediátrico universitario (Uch) de Cracovia, luego por la noche presidió el Vía crucis para dejar a los pies de la cruz de Cristo los sufrimientos que había tocado con la mano durante una jornada verdaderamente significativa. 

Recordando las preguntas del hombre angustiado ante el dolor, el Pontífice invitó a los ochocientos mil jóvenes reunidos en el parque de Błonia a rezar en especial por los sirios en fuga de la guerra. «Los saludamos y los acogemos con afecto fraterno y con simpatía» dijo, suscitando un fuerte y convencido aplauso de adhesión.

Anteriormente, para llevar su consuelo a los enfermos, a los parientes y al personal médico y de enfermería, había visitado el hospital de Prokocim. Fundado en 1835, el centro médico de Cracovia fue el primer nosocomio polaco de pediatría, el tercero en el mundo, después de Florencia y Viena, que contó con la cátedra universitaria de la rama de la medicina que se ocupa de los niños. En este santuario del dolor inocente Francisco dejó como regalo un cuadro recuerdo, obra de Pietro Casentini, que tiene como título Ante la puerta: representa una multitud de enfermos que esperan a Jesús, que se le ve detrás de la entrada de una casa.

El coche el Papa se dirigió de nuevo al parque Jordan para otra cita tradicional de la JMJ: el Vía crucis con los jóvenes. Entre ellos más de doscientos cristianos iraquíes. Acompañados por el obispo Basel Salim Yaldo y por el arzobispo Bashar Warda, ambos caldeos, y por unos diez jóvenes sacerdotes y siete religiosas, los jóvenes venían de las diócesis caldeas de Bagdad, de Kirkuk y de Erbil. Entre estos últimos también los refugiados en la capital de la Región autónoma de Kurdistán iraquí, obligados a abandonar junto con sus familias los poblados de la Llanura de Nínive. Uno de ellos vestía el traje tradicional.

de nuestro enviado Gianluca Biccini

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20 de Septiembre de 2019

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