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Una práctica cruel

· ​Doscientos millones de mujeres y niñas han sufrido mutilación genital ·

En el mundo 200 millones de mujeres y niñas han sufrido mutilación genital femenina. Hasta 2030, más de un tercio de todos los nacimientos en el mundo sucederá en 30 países en los que se practican las mutilaciones genitales femeninas. Son estos solo algunos de los datos recordados por Unicef y Unfpa (Fondo de las Naciones Unidas para la población) con ocasión de la jornada internacional de tolerancia cero a las mutilaciones genitales femeninas que se celebra hoy.

«las mutilaciones genitales femeninas represnetan muchas cosas: un acto violento que causa infecciones, enfermedades, complicaciones durante el parto y también la muerte; una práctica cruel que inflinge daños emotivos duraderos en el tiempo, perpetrados sobre las más vulnerables y menos potentes de la sociedad, o sea, las niñas de la franja de edad comprendida entre la infancia y los 15 años» declararon Henrietta H. Fore, directora general de Unicef y Natalia Kanem, directora general de Unfpa. Sobre 200 millones de mujeres y niñas víctimas de mutilaciones genitales, más de la mitad viven en tres países: Egipto, Etiopía e Indonesia. Somalia, Guinea, Yibuti son los países donde la infibulación es más difusa, afectando a nueve de cada diez mujeres de edad comprendida entre los 15 y los 49 años. Datos alarmantes alcanzan a otros países como Chad, Gambia, Mali, Senegal, Sudán y Yemen. También Oriente Medio está golpeado por esta tragedia. Se puede recordar en particular la orden dada en 2014 por el autoproclamado estado islámico de practicar la infibulación a todas las mujeres del califato -niñas incluidas- explicando la brutal disposición con inexistentes motivaciones religiosas. En muchos países, subraya Unicef, estas prácticas «son normas sociales profundamente atrincheradas y arraigadas en las desigualdades de género». Diversos los motivos: en algunos casos, se trata de un rito de tránsito hacia la edad adulta, mientras que en otros casos la mutilación se considera como un modo de reprimir la sexualidad de las mujeres. Diversas comunidades practican mutilaciones genitales creyendo que asegurarán a las mujeres una buena educación, la garantía de casarse y el honor de la familia.

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24 de Febrero de 2018

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