Aviso

Este sitio usa cookies...
Las cookies son pequeños archivos de texto que nos ayudan a mejorar su experiencia en nuestro sitio Web. Al usar cualquier parte del sitio web, usted acepta el uso de cookies. Encontrará más información acerca de las cookies en las Condiciones de Uso.

Una nueva propuesta

«L’Osservatore Romano» se publica este mes enriquecido por un encarte dedicado a las mujeres: mujeres de todo el mundo, con particular atención a su relación con la Iglesia. Un anexo mensual que informa sobre la vida y la condición femenina, sin omitir los temas más “calientes”, como todo lo relacionado con la procreación, el acceso a la cultura y la emancipación. Hay muchas noticias interesantes, por lo general descuidadas por los órganos de información y que en cambio deberían ser difundidas, para suscitar un nivel más alto de conciencia sobre la situación femenina actual. La primera página del anexo está dedicada a las mujeres que desarrollan un papel importante en la Iglesia y no son conocidas, o son demasiado poco conocidas. Su contribución, sean religiosas o laicas, se está haciendo cada vez más vasta y significativa —basta pensar que las religiosas en el mundo hoy son 740.000, frente a 460.000 religiosos y sacerdotes— pero todavía queda oculta. Por tanto, hacerla pública ayudará también a modificar prejuicios e ideas preconcebidas sobre la Iglesia católica y sobre su comportamiento hacia las mujeres. En cada anexo habrá un espacio destinado a la espiritualidad femenina, una encuesta sobre temas vinculados a las mujeres y a la vida religiosa, la indicación de una novela, de un ensayo y de una película, aunque  no están siempre vinculados a la religión. De esta manera esperamos ofrecer un servicio útil, que amplíe la información y contribuya a profundizar el conocimiento sobre el papel de las mujeres en la Iglesia hoy y en el pasado. Hemos elegido comenzar en el mes de mayo para poner esta nueva iniciativa bajo el manto protector de la Virgen. Se refiere siempre a María la frase de la Escritura en la que nos hemos inspirado, que aparece dos veces en el Evangelio de Lucas (2, 19 y 51). Y hemos preferido la traducción “confrontaba” a la más habitual “meditaba” porque en el alma de la Virgen se agitaban y se confrontaban situaciones y eventos diferentes, siempre en movimiento, en una turbulencia que encontraba la paz pero no la aquiescencia. ( l. s. )

EDICIÓN EN PAPEL

 

EN DIRECTO

Plaza De San Pedro

23 de Febrero de 2020

NOTICIAS RELACIONADAS