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Una luz en la oscuridad nazi

· ​Beatificado en Alemania el sacerdote Engelmar Unzeitig mártir en el campo de concentración de Dachau ·

«También hoy, como en los tiempos del padre Engelmar Unzeitig, la Iglesia de Cristo es discriminada, perseguida, humillada y aniquilada. Y esto también en nuestra Europa, que a menudo olvida su patrimonio de civilización cristiana». Lo dijo el cardenal Angelo Amato, prefecto de la Congregación para las causas de los santos, en el mensaje para la beatificación del religioso alemán que pertenece a los Misioneros de Marianhill, fallecido en 1945 en el campo de concentración de Dachau con tan solo 34 años. El purpurado ha presidido el rito en representación del Papa Francisco el sábado 24 de septiembre en Würzburg, Baviera.

«Padre Unzeitig es una luz de auténtica humanidad en la oscura noche de la dominación nazi» afirmó el cardenal Amato. «Él muestra que nadie puede extirpar totalmente la bondad del corazón del hombre» y «su martirio nos entrega un triple mensaje de fe, de caridad y de fortaleza». Precisamente la fe, explicó el purpurado, «era para él el bien supremo y el tesoro más precioso: fe sencilla y fuerte, jamás mellada o consumida por la duda, la injusticia, la persecución». Y así vivió «su “status” de prisionero humillado y oprimido siempre unido a Dios, en la oración, en la alegría y en la disponibilidad constante para amar, ayudar y consolar al prójimo». Así, «santa misa, adoración eucarística y rezo del rosario marcaban el ritmo de los tiempos libres de su fatigosa jornada». Y «estaba firmemente persuadido de que al final el reino de Dios, reino de verdad, de amor y de paz, habría derrotado el reino del hombre, hecho de odio, atropello y muerte».

El beato Engelmar, destacó el cardenal, «amando a Dios con un amor sin límite, era misericordioso y caritativo con quienes sufrían por las privaciones y las humillaciones de la prisión». Y «para llevar consuelo a los prisionero rusos tradujo gran parte del Nuevo Testamento en su lengua». Pero «su supremo gesto de amor fue el ofrecimiento voluntario para asistir y cuidar a los enfermos de tifus en Dachau». 

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17 de Junio de 2019

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