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Un santuario dedicado a madre Teresa

· En Pristina ·

El 5 de septiembre es consagrado en Pristina el santuario dedicado a madre Teresa en el vigésimo aniversario de la muerte y en el primer aniversario de la canonización de la santa albanesa. La historia del cristianismo en Kosovo es larga, como demuestran los acontecimientos de este país, donde lejos están los tiempos cuando la Iglesia debía afrontar el problema de los laramana, palabra que en albanés significa “moteado” o “manchado” y que se refería a esos criptocristianos, numerosos en época otomana en el país balcánico, que solo aparentemente se habían convertido al islam, mientras que en secreto continuaban practicando el cristianismo.

Algunos adoptaban dos nombres: uno musulmán de uso público y uno cristiano en privado. Hay pruebas de que los criptocristianos se encontraban en Kosovo todavía en 1911.

Y los católicos romanos han contribuido, de forma superior a su pequeño número, al Rilindja, al renacimiento nacional albanés desarrollado entre finales del siglo XIX y el inicio del XX. Como el hermano franciscano Gjergj Fishta, autor del poema épico Lahuta e Malcis (El laúd de las montañas), y Ndue Bytici de Marino, párroco de Pec, conocido también como “el ruiseñor del Kosovo”. Hasta el advenimiento del comunismo, y por tanto a la aniquilación total de su obra, los sacerdotes católicos trabajaron mucho por la educación de la juventud albanesa. Plantando semillas que habrían dado sus frutos. Como la publicación en albanés de las poesías de san Juan Pablo II traducidas por Mazllum Saneja, poeta de origen musulmán. Y como, dentro de pocos días, la consagración del santuario dedicado a madre Teresa, que presenciará el enviado especial del Papa Francisco, el cardenal albanés Ernest Simoni.
Nacida, como se sabe, en Skopie de padres originarios del Kosovo, madre Teresa recibe los sacramentos en el santuario diocesano de Letnica en Kosovo.

Y es precisamente en el santuario de la Virgen negra que madre Teresa se sintió llamada al servicio de los pobres. El santuario que será consagrado en Pristina se encuentra en el lugar de los primeros mártires San Floro y Lauro (inicio del siglo II) y cerca de la tumba de Peter Bogdani, último arzobispo de la capital kosovar, como también de muchos otros mártires de distintas generaciones. 

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13 de Diciembre de 2017

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