Aviso

Este sitio usa cookies...
Las cookies son pequeños archivos de texto que nos ayudan a mejorar su experiencia en nuestro sitio Web. Al usar cualquier parte del sitio web, usted acepta el uso de cookies. Encontrará más información acerca de las cookies en las Condiciones de Uso.

Ríos de luces

· México de fiesta ha acogido al Papa Francisco ·

Ha sido una auténtica fiesta la que se organizó para la llegada de Francisco en el aeropuerto de la ciudad de México el viernes, 12 de febrero, con juegos de luces, banderitas de colores, grupos musicales con trajes tradicionales, cantos, bailes y coros de estadio.

Y la verdad parecía un estadio la zona delante del hangar presidencial, dispuesta con enormes tribunas repletas de gente, casi cinco mil personas, donde se llevó a cabo la ceremonia de bienvenida. 5,000 personas que hicieron sentir todo su afecto y calor al huésped. Y no podía ser de otra manera. Los mexicanos del Papa han ya acogido dos en los últimos 37 años: Juan Pablo II, quien estuvo en 5 ocasiones y Benedicto XVI en el 2012. Cada una de ellas fue una fiesta. Pero la llegada de Francisco no podía no tener un sabor diverso. Es un Pontífice latinoamericano. Es uno de ellos, y ya esto hace su visita especial. Y así debía ser también especial su bienvenida.

El clima de espera era tal que las personas presentes comenzaron a cantar y a exultar apenas aterrizó el avión papal, poco después de las 19. Un entusiasmo que aumentó cuando la puerta del avión se abrió, en espera de que se asomase la silueta blanca. En cuanto apareció en la cima de la escalera, Francisco se vio sumergido en un bullicioso saludo de los presentes. Todo en perfecto estilo latinoamericano. Un entusiasmo que ciertamente no pasó inadvertido al Pontífice, que intercambió el saludo con tanto entusiasmo.

A lo largo del recorrido del aeropuerto a la nunciatura, unos veinte kilómetros, Francisco tuvo otra demostración de la que sería la acogida que el pueblo mexicano trubutaría en estos días. Las calles se han transformado en un sugestivo corredor luminoso. Un interminable río de luces –antorchas y celulares– agitados por decenas de miles de personas en fiesta que se unieron a la iniciativa organizada desde hace días por un comité promotor y denominada «muralla de luces».

EDICIÓN EN PAPEL

 

EN DIRECTO

Plaza De San Pedro

19 de Septiembre de 2019

NOTICIAS RELACIONADAS