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Reserva de oro y plata

· En la audiencia general el Papa recuerda que cada persona es preciosa a los ojos de Dios ·

Cada hombre «es precioso y único a los ojos de Dios». Es más, es «su personal “reserva de oro y plata” como la que el rey David afirmaba haber donado para la construcción del Templo». Francisco eligió esta imagen evocadora para reanudar, el miércoles 27 de enero por la mañana, las audiencias generales dedicadas a la temática jubilar de la misericordia, leída a la luz de la Biblia.

Con los fieles congregados en la plaza de San Pedro, el Papa profundizó el pasaje del libro del Éxodo (2, 23-25) en el que el Señor escucha el grito de su pueblo y realiza con él una alianza. Ya que —recordó—, la misericordia divina «no puede permanecer indiferente ante el sufrimiento de los oprimidos, al grito de quien es objeto de violencia, reducido a la esclavitud y condenado a muerte». Por otra parte, explicó el Pontífice, se trata de «una realidad dolorosa que afecta a toda época, incluyendo la nuestra, y que muchas veces nos hace sentir impotentes, tentados a endurecer el corazón y pensar en otra cosa». Sin embargo, observó Francisco, «Dios no es indiferente» y «no desvía jamás su mirada del dolor humano», «cuidando de los pobres, de quienes gritan su desesperación» y «suscitando hombres capaces de oír el gemido del sufrimiento y obrar en favor de los oprimidos».

En la práctica, señaló, «la misericordia de Dios siempre actúa para salvar». Y «es todo lo contrario —añadió— de las obras de quienes actúan siempre para matar: por ejemplo los que hacen las guerras». De ahí la invitación en este año santo extraordinario a «ser mediadores de misericordia para acercar, para dar alivio, para crear unidad». Y dado que «muchas cosas buenas se pueden hacer», Francisco ofreció, como es habitual, algunas sugerencias prácticas dirigiéndose, por ejemplo, a las familias en las que hay «hermanos que están alejados y no se hablan», con el deseo de que puedan «reencontrarse, abrazarse, perdonarse y olvidar las cosas feas».

Por último, saludando al final del encuentro a los diversos grupos lingüísticos, el Papa instó a participar en la iniciativa promovida por el Consejo pontificio Cor Unum: una jornada de retiro espiritual cuaresmal para las personas que participan en el servicio de la caridad en cada diócesis.

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18 de Enero de 2020

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