Aviso

Este sitio usa cookies...
Las cookies son pequeños archivos de texto que nos ayudan a mejorar su experiencia en nuestro sitio Web. Al usar cualquier parte del sitio web, usted acepta el uso de cookies. Encontrará más información acerca de las cookies en las Condiciones de Uso.

Premiadas la profesora Wu y sus alumnas

El Gobierno de Taiwán confirió el primer premio por la innovación multimedia sobre la prevención del sida a la primera clase de la escuela secundaria Beata Imelda, la escuela católica más antigua de Taiwán. El premio se instituyó –explica Xin Yage en Asia News– porque el Gobierno se dio cuenta de la gran ignorancia de los jóvenes taiwaneses sobre dicha enfermedad, que aumentó de modo preocupante durante los últimos años en el segmento de edad comprendido entre los 15 y 24 años. En el concurso podían participar todas las escuelas, públicas y privadas, con la finalidad de crear una plataforma multimedia capaz de explicar el peligro del sida a muchachos y muchachas. Las alumnas premiadas, guiadas por la profesora Sophia Wu, lograron una gran ventaja sobre los demás participantes. La profesora Wu –dos licenciaturas, en Ciencias de la educación y Ciencias religiosas– es una experta en comunicación multimedia destinada a adolescentes: “Claridad, síntesis, pasión y precisión deben ser las características de todos nuestros proyectos. Los muchachos tienen necesidad de captar inmediatamente la importancia del argumento tratado, entusiasmarse con él y compartirlo”. La presentación multimedia premiada no se limita a ilustrar la facilidad de contagio del sida y su prevención, sino que también ofrece un contenido más amplio: informar, compartir y ayudarse mutuamente sin juzgar y sin abandonar a nadie en la calle. Hace tres años, Wu enseñaba en otra escuela católica, un instituto técnico para jóvenes de las clases sociales más pobres de la periferia de Xinzhu: “Fue una experiencia importantísima. Al comienzo, los muchachos tenían vergüenza de formar parte de esa escuela, pero insistimos en el hecho de que la dignidad no requiere el reconocimiento de nadie, porque es lo que está dentro de ti, y no debes avergonzarte de tu entorno, sino sentirte orgulloso de los valores humanos –y, quien es creyente, sentirse orgulloso de los valores cristianos– en los que se basa tu vida”. De ahí que la profesora haya revelado su secreto: “Irradia la libertad de tus alumnos. Déjalos libres de encontrar nuevos caminos para comunicar los valores en los que creen. Donde hay vida y fantasía, solo puede surgir una nueva vitalidad que resulta contagiosa para todos los que se ponen en contacto con ella, precisamente como hizo Jesús con sus contemporáneos”.

EDICIÓN EN PAPEL

 

EN DIRECTO

Plaza De San Pedro

20 de Marzo de 2019

NOTICIAS RELACIONADAS