Aviso

Este sitio usa cookies...
Las cookies son pequeños archivos de texto que nos ayudan a mejorar su experiencia en nuestro sitio Web. Al usar cualquier parte del sitio web, usted acepta el uso de cookies. Encontrará más información acerca de las cookies en las Condiciones de Uso.

Por una Ruanda reconciliada

· La visita «ad limina» de los obispos en el vigésimo aniversario del genocidio en el país africano ·

«El perdón de las ofensas y la reconciliación auténtica son un don que es posible recibir de Cristo, mediante la vida de fe y la oración, incluso si el camino es largo y requiere paciencia, mutuo respeto y diálogo». Pensando en el vigésimo aniversario del genocidio en Ruanda el Papa Francisco se dirigió a los obispos del país africano, a quienes recibió el jueves 3 de abril, por la mañana, con ocasión de la visita «ad limina Apostolorum». El Pontífice recordó el aniversario del «comienzo de la horrible» tragedia «que provocó muchos sufrimientos y heridas, aún lejos de ser sanados». Y al unirse personalmente «al luto nacional», aseguró su oración por «las comunidades a menudo laceradas, por todas las víctimas y sus familias, por todo el pueblo, sin distinción de religión, etnia o partido político». Al respecto, afirmó que «la Iglesia tiene un lugar importante en la reconstrucción de una sociedad reconciliada». Por ello exhorta a los prelados ruandeses a seguir «adelante con determinación, dando sin descanso testimonio de la verdad».

En el discurso escrito en francés y entregado durante la audiencia, el Papa Francisco expresó ser consciente del hecho de que «veinte años después de esos trágicos acontecimientos, la reconciliación y la curación de las heridas siguen siendo la prioridad de la Iglesia en Ruanda». De aquí el aliento al episcopado «a perseverar en este compromiso, ya asumido a través de numerosas iniciativas». Por último, el obispo de Roma recordó otro aniversario: la celebración, el 6 de junio próximo, de los cincuenta años de las relaciones diplomáticas, que –afirma– «puede ser la ocasión para recordar los frutos benéficos que todos pueden esperar de dichas relaciones para el bien del pueblo ruandés».

Porque, explica, «un diálogo constructivo y auténtico con las autoridades no podrá más que favorecer el trabajo común de reconciliación y reconstrucción de la sociedad en torno a los valores de la dignidad humana, la justicia y la paz».

EDICIÓN EN PAPEL

 

EN DIRECTO

Plaza De San Pedro

26 de Marzo de 2019

NOTICIAS RELACIONADAS