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Para la reconciliación del pueblo coreano

· El llamamiento de la Iglesia ·

Seúl, 10. «Es necesario continuar y no cansarse nunca de buscar un camino para la convivencia y la reconciliación de nuestro pueblo». Así monseñor Lazzaro You Heung-sik, obispo de Daejeon, comenta con satisfacción en una declaración a la agencia Sir el encuentro entre las dos delegaciones coreanas del Norte y del Sur en el pueblo de Panmunjom, dentro de la zona desmilitarizada. En el encuentro, el primero después de dos años de rupturas y tensiones, Corea del Norte se ha ofrecido a mandar una delegación de alto nivel a las próximas Olimpiadas de invierno que se celebrarán el próximo mes en Pyeongchang en el Sur. «Desde un punto de vista político — observa el prelado — no es fácil hablar. Pero nosotros somos un único pueblo, una única familia y esta realidad es la base de todo diálogo. Pero es necesario hacer más, es necesario hacer todo lo posible para que Corea vuelva a estar unida».

«En el encuentro de Panmunjom — subrayó monseñor You Heung-sik a AsiaNews — hemos llegado gracias a la paciencia y a la constancia del presidente Moon Jae-in que no ha dejado nunca de tener abierta la puerta al encuentro con el Norte, también en los momentos de mayor tensión de los meses pasados».

El giro, como es sabido, sucedió con la invitación de Moon de hacer participar a los atletas norcoreanos en las Olimpiadas de invierno de Pyeongchang y con la aceptación del líder del Norte, Kim Jong-un. «En el discurso de inicio de año del presidente Kim Jong-un — subraya el obispo — había un lenguaje nuevo. Él recordó muchas veces que Norte y Sur son “un único pueblo, una única raza” y expresó el deseo de un encuentro». En este sentido, añade el prelado, «la ocasión de la participación a las Olimpiadas de invierno de Pyeongchang es fundamental. Nosotros esperamos que puedan venir los atletas del Norte, pero también muchos seguidores del Norte: el deporte, la cultura nos puede unir más. Pero sobre todo, el encontrarse hace caer los prejuicios y nos confirma que con las armas no se llega a la paz». Justo después del anuncio fue reabierta la “línea roja” entre Seúl y Pyongyang, es decir la línea telefónica directa entre los dos líderes que había sido interrumpida en febrero de 2016, como protesta del Norte contra la decisión del Sur de cerrar el complejo industrial compartido de Kaesong.

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27 de Abril de 2018

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