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Niños migrantes detenidos en la isla de Nauru

Las tragedias unidas a la inmigración no tienen que ver solamente con el Mediterráneo, el norte de África o la frontera entre México y Estados Unidos. Hay también otros lugares que no son noticia en los medios internacionales, pero que ven el paso de otros tantos migrantes y a menudo conocen dramas mucho peores. Es el caso de Nauru, una isla de poco más de veinte kilómetros cuadrados, además de aislada, en pleno océano Pacífico. Y es precisamente en la isla de Nauru, república independiente desde 1968, que se encuentra un campo donde terminan los migrantes que se dirigen a Australia gracias a los acuerdos entre los dos estados. El trato que se les da es deshumano: violencias, abusos sexuales, continuas amenazas físicas y psicológicas, procedimientos de petición de asilo interminables, agresiones. Un grupo de abogados y políticos de la oposición australiana denuncia que en este momento 119 niños están detenidos en el campo de Nauru, forzosamente y en graves condiciones de salud. Entre ellos habría un niño de doce años que rechaza comer y beber desde hace al menos dos semanas, está gravemente enfermos y debería ser trasladado para ser cuidado en otro lugar. De aquí el llamamiento para liberarlos, lanzado por más de 30 ONG en Australia.

El gobierno australiano sostiene que los niños no están detenidos. Sin embargo, replican las ONG, estos no pueden dejar la isla ni, a menudo, encontrarse con sus padres, como demuestran fotos y vídeos. No es la primera vez que — lamentablemente sin suscitar ninguna movilización de la opinión pública internacional — se descubren atrocidades del campo de Nauru. Hace dos años, en 2016, una investigación del «Guardian» denunció numerosos casos de violencia sexual, abusos, maltratos, amenazas de muerte y autolesión cuyas víctimas principales eran precisamente los niños. Muy a menudo los migrantes en Nauru proceden del sureste asiático, pero pueden encontrarse allí también sirios y afganos. Un informe de Amnistía Internacional habló de torturas, amenazadas y trastornos mentales desarrollados por muchos “habitantes” del campo. El primer ministro australiano Malcolm Turnbull ha anunciado más de una vez la institución de una comisión de investigación. 

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21 de Octubre de 2019

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