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Muchas cosas que decirle

«¿Cuál sería la ventaja de creer en Dios?», pregunta Shibo, una joven mujer japonesa, al Papa Francisco. Hemos decidido publicar su pregunta junto con las de otras jóvenes agnósticas y no creyentes que, desde diferentes partes del planeta, se dirigen al Pontífice para que les responda sobre las grandes cuestiones de la vida y de la fe.

Preguntas sencillas e importantes, antiguas y audaces, naturales y no rituales, que llegan al corazón de los pensamientos de muchas de nosotras. Hay un hilo conductor que las une, un sentimiento que se transparenta en cada una de ellas: la confianza en un Pontífice que no rechaza el diálogo, que no se limita a recordar la doctrina, sino que es capaz de entrar en el corazón de las dudas y las cuestiones que plantean. Creemos que muchas, muchísimas mujeres comparten esta confianza en Francisco porque han escuchado con alivio sus palabras de apertura, han observado con emoción su capacidad de abrirse al mundo de los humildes y, sobre todo, han constatado con satisfacción su intención de atribuir un papel más importante a las mujeres en la Iglesia. Las mujeres saben que se trata de un Pontífice que las comprenden perfectamente, y que por eso dijo: «Sufro cuando veo en la Iglesia o en algunas organizaciones eclesiales que el papel de servicio de la mujer se desliza hacia un papel de servidumbre». Francisco habló de una teología de la mujer, en la que la diversidad se convierte en algo fundamental. Es consciente de que si no sucede esto, la Iglesia se perjudicará, no crecerá. Y entonces es natural que las mujeres –todas, no solo aquellas a las que hemos dado cabida en estas páginas, o aquellas que, como nosotras, tratan de mantener vivo el debate sobre la relación entre Iglesia y mujeres–, muchas mujeres, formulen preguntas para comenzar inmediatamente –porque ya han esperado mucho– ese diálogo que Francisco deseó con tanta fuerza y tanta convicción. Esperan que el Pontífice, que habló de modo tan profundo y sugestivo de ellas y de su condición, hable también con ellas, porque tienen muchas cosas que decirle. Y confían en su escucha. (r.a.)

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17 de Febrero de 2020

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