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Matar la vida naciente socava la justicia

· Llamamiento del Pontífice a los políticos en defensa de los niños concebidos ·

«Los que son concebidos son hijos de toda la sociedad, y su muerte en enormes cantidades, con la aprobación de los Estados, es un problema grave que socava la construcción de la justicia, comprometiendo la solución correcta de todos los demás problemas humanos y sociales». Es la fuerte denuncia del Papa Francisco durante la audiencia a los miembros de la Junta Directiva del Movimiento italiano por la vida, recibida a última hora de la mañana del sábado 2 de febrero, en la Sala Clementina, en vísperas del 41° Día Nacional de la Vida, que se celebra en Todas las diócesis es domingo 3 sobre el tema: «Es vida, es futuro».

Precisamente en vista del nombramiento anual de los obispos italianos, el Papa lanzó un llamamiento explícito a los políticos «para que, independientemente de las creencias de fe de todos, establezcan como primera piedra del bien común la defensa de la vida de quienes están a punto de nacer y de entrar en la sociedad, a la que vienen para traer novedades, futuro y esperanza». El deseo de Francisco es que «no se dejen condicionar por la lógica que apunta al éxito personal o solo a intereses inmediatos o partidistas, sino que siempre deben mirar a lo lejos, y con el corazón miren a todos».

En su discurso, el Papa reiteró que «extinguir voluntariamente la vida en su florecimiento» constituye «una traición a nuestra vocación, así como al pacto que une a las generaciones, un pacto que nos permite mirar hacia adelante con esperanza». Cuando la vida «es violada cuando surge, lo que queda ya no es el recibimiento agradecido y asombrado del regalo, sino un cálculo frío de lo que tenemos y de lo que podemos disponer». Entonces termina por ser reducida a «un bien de consumo, de usar y tirar, para nosotros y para los demás. ¡Qué dramática es esta visión, desafortunadamente difundida y arraigada, presentada también como un derecho humano, y cuánto sufrimiento causa a los más débiles de nuestros hermanos!».

Por la mañana, Francesco también había recibido una delegación del Consejo Nacional del Principado de Mónaco, a la que había dirigido la invitación a ser «conscientes de nuestra responsabilidad y emprender el camino de la paz con nosotros mismos, la paz con los demás y la paz con la creación. Esta -recomendó- es la política de paz que les invito a promover, a cada uno de ustedes y a todos juntos en la alta misión que se les ha encomendado».

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20 de Febrero de 2019

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