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Los hombres

“Macho y hembra los creó” (Génesis 1, 27). Comprendido, criticado, instrumentalizado, leído y releído: este es el maravilloso himno a la diferencia cuyo misterio nadie ha logrado verdaderamente revelar. ¿Qué significa ser mujer y ser hombre? Algunos contestan últimamente esta diferencia, pero la diferencia entre los sexos es una realidad, vigilante sobre el pasado y abierta al futuro. Tan real y, sin embargo, tan indefinible.

Lucio Massari, “Sagrada Familia” (1620, detalle)

En 1963, el torero español Antonio Ordóñez, entrevistado por Oriana Fallaci, respondió: “No comprendo ciertas diferencias. Los toros son todos toros y los hombres son todos hombres. Quiero decir que la única diferencia entre nosotros dos, que no somos toros, es que usted es una mujer y yo soy un hombre”. Es verdad que a lo largo de los siglos la diferencia ha significado prevaricación, violencia y jerarquía, pero está claro que negarla no significa eliminar la misoginia y todas sus desviaciones hipócritas. Estamos seguras de que aún hay que seguir investigando la diferencia. Reducirla a lo que la sociedad ha teorizado a lo largo de los siglos es errado y desconcertante. El 5 de octubre de 1941una niña judía anotaba en una página de su diario escrito en la Praga ocupada por los nazis: “En casa, mientras tanto, papá cocina. Quizá suene algo extraño, pero lo hacen casi todos los judíos. De lo contrario, ¿qué deberían hacer durante todo el día? En el fondo, ya han pasado tres años desde que perdieron el trabajo. Es increíble el progreso que se alcanza en tres años de práctica. Antes papá no sabía prepararse ni siquiera un té; ahora, en cambio, él solo hace postres y prepara el almuerzo desde el comienzo hasta el fin. Él y el papá de Eva compiten para ver quién termina antes las labores, y se controlan recíprocamente para ver a quién le reluce más el parqué, quién tiene las hornillas o los platos más brillantes”. Pero si la diferencia entre las mujeres y los hombres, como nos explica Helga Weiss, no estriba en la contraposición entre óikos y ágora, ¿dónde está entonces?

Precisamente para intentar revelar algo más sobre la connotación de este binomio entre iguales, hemos decidido reflexionar –nosotras de “mujeres iglesia mundo”– sobre los hombres, dándoles la palabra. Del Papa a los periodistas, del cardenal al prior: hablan de sí mismos y hablamos de ellos a través de sus voces y sus acciones. Porque el encuentro y el intercambio –como cada ámbito de la vida y de la historia– solo tienen sentido si al hablar uno se pone, al menos un poco, en el lugar del otro. (g.g.)

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23 de Febrero de 2020

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