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Las asociaciones femeninas cristianas

La falta de solidaridad femenina es uno de los muchos estereotipos que afectan a las mujeres: ellas estarían tan ocupadas en atrapar la atención de los hombres que no prestarían atención a sus semejantes, a las que verían más bien como competidoras amenazantes.

En lugar de ello, una vez más, la historia dice lo contrario. Así lo demuestran muchos hechos de nuestras sociedades, como también numerosos eventos de la milenaria historia cristiana. Basta pensar en las mujeres al pie de la cruz —las únicas que permanecieron fieles a Jesús en la hora del dolor más atroz, cuando todos los discípulos (comprensiblemente asustados) huyeron—. Ellas constituyen el primer ejemplo maravilloso de asociacionismo femenino cristiano al que el suplemento «donne chiesa mondo» dedica su número de febrero, analizando la variedad de realidades femeninas presentes en la Iglesia, que viven y trabajan para la Iglesia y para la sociedad. Mujeres que caminan y colaboran juntas. Desde la historia de la Uisg (Unión Internacional de superioras generales, nacida en la clausura del Concilio Vaticano II, que recientemente celebró su primer medio siglo) a Las Patronas, asociación de mujeres mexicanas que se desviven por ayudar a los migrantes que, aferrándose peligrosamente a los trenes en marcha, cruzan la frontera con los Estados Unidos; también la asociación alemana Hildegardis-Verein que, entre las muchas actividades, trabaja para aumentar el número de mujeres en puestos de dirección en la Iglesia católica, y la hermandad femenina italiana Tenda del Magnificat, establecida en 1957, con la bendición de Giovanni Battista Montini para seguir a Jesús y vivir el evangelio. Testimonios preciosos, piezas indispensables para una red humana de crecimiento y solidaridad al servicio de todos. Testimonios también imprescindibles para la Iglesia que por desgracia son poco escuchados y valorados, aun cuando —como señaló el arzobispo Paul-André Durocher en su valiosa intervención— «el ministerio episcopal sólo puede enriquecerse escuchando la voz carismática de la mujer en la Iglesia». (giulia galeotti)

Suplemento «donne chiesa mondo» de febrero

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6 de Diciembre de 2019

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