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​La voluntaria del año

La Focsiv (Federación de organismos cristianos de servicio internacional voluntario) premió a Maria Luisa Cortinovis por su compromiso en favor de los niños de Ecuador. Gracias a la fundación del colegio San Gabriel, en La Troncal, que fundó junto con su esposo hace más de cuarenta años, Cortinovis sigue la formación escolar y educativa de los jóvenes provenientes, sobre todo, de familias pobres e indígenas. “Con su colegio, apuesta a los jóvenes, mediante la formación integral de la persona. Ellos son el futuro de un pueblo y también la esperanza de una sociedad más fraterna y más justa”, se lee en la motivación del premio. Según Cortinovis, de 73 años, originaria de Bérgamo, la instrucción y la formación sirven para “romper la dependencia que nos obliga a bajar la cabeza. Al que no tiene oportunidades, debemos darle la posibilidad de mirar a los ojos a las personas, para que haga sus propias elecciones, coherentes, justas, individuales, y no que otros las hagan por él”. El proyecto formativo del colegio San Gabriel comprende una escuela primaria y una escuela técnica con diferentes especializaciones en el campo artesanal e industrial. De la escuela forman parte una casa de huéspedes y una unidad productiva, cuya finalidad es procurar recursos económicos para la escuela, con la colaboración de profesores y alumnos. Se trata de una contribución a la justicia y a la paz social, en un país que todavía no ha salido del todo de la lógica de la separación en clases. “El reconocimiento no solo es para mí –precisó Cortinovis–, sino también para muchos otros: voluntarios, personas que caminan para construir un mundo mejor, que viven y dan un sentido a su vida mediante la solidaridad, y, sobre todo, es para todos aquellos que han permanecido en Ecuador. Nuestra comunidad educativa está formada por niños, muchachos y jóvenes, profesores y padres, y caminamos juntos para crear una visión diferente de los países en vías de desarrollo”.

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21 de Junio de 2018

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