Aviso

Este sitio usa cookies...
Las cookies son pequeños archivos de texto que nos ayudan a mejorar su experiencia en nuestro sitio Web. Al usar cualquier parte del sitio web, usted acepta el uso de cookies. Encontrará más información acerca de las cookies en las Condiciones de Uso.

La valentía de la reconciliación

· El Papa Francisco expresa cercanía a los pueblos de Nigeria azotados por la violencia ·

La paz «no es sólo ausencia de conflictos o resultado de algún acuerdo político, o fatalismo resignado». Ella comporta un «esfuerzo diario, valiente y auténtico para favorecer la reconciliación, promover experiencias de fraternidad, tender puentes de diálogo, servir a los más débiles y excluidos»; en una palabra, «consiste en construir una cultura del encuentro».

Es lo que escribe el Papa Francisco en una carta enviada a los obispos de Nigeria, el populoso país africano hoy asediado por un terrorismo cada vez más despiadado y feroz, alimentado por «nuevas y violentas formas de extremismo y fundamentalismo, sobre la base étnica, social y religiosa».

«Muchos nigerianos –denuncia el Pontífice– fueron asesinados, heridos y mutilados, secuestrados y privados de todo: de sus propios seres queridos, la propia tierra, los medios de subsistencia, su dignidad y sus derechos. Muchos no pudieron regresar a sus casas». En la mira de los extremismos acaban «tanto cristianos como musulmanes», unidos «por un trágico fin en manos de personas que se proclaman religiosas, pero que abusan de la religión para hacer de ella una ideología que doblegan a los propios intereses de abuso y de muerte».

El Papa Francisco asegura su cercanía a los obispos y a los fieles que sufren, agradeciéndoles «porque en medio de muchas pruebas y sufrimientos, la Iglesia en Nigeria no cesa de dar testimonio de acogida, de misericordia y perdón». El Papa recuerda en especial «a los sacerdotes, los religiosos y la religiosas, los misioneros y catequistas que, aun entre sacrificios indecibles, no abandonaron el propio rebaño, sino que permanecieron a su servicio, buenos y fieles anunciadores del Evangelio». A ellos, añade, «quiero expresar mi cercanía y decir: no os canséis de hacer el bien».

El reconocimiento del Pontífice se extiende a las numerosas personas «de todo nivel social, cultural y religioso, que con grande determinación se comprometen concretamente contra toda forma de violencia y en favor de un futuro más seguro y más justo para todos». Un ejemplo –lo define con las palabras de Benedicto XVI– del «poder del Espíritu que transforma los corazones de las víctimas y de sus verdugos para restablecer la fraternidad». Al final, el llamamiento dirigido a los prelados nigerianos: «Con perseverancia y sin desalientos seguid adelante en el camino de la paz. ¡Acompañad a las víctimas! ¡Ayudad a los pobres! ¡Educad a los jóvenes! ¡Convertíos en promotores de una sociedad más justa y solidaria».

EDICIÓN EN PAPEL

 

EN DIRECTO

Plaza De San Pedro

14 de Octubre de 2019

NOTICIAS RELACIONADAS