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​La procreación

Giovanni Bellini, “Presentación en el Templo” (1460, detalle)

Un cuerpo que nace de otro cuerpo, este es el significado de la palabra procreación. Son las mujeres quienes procrean cuando dan a luz a otro ser humano. Novelas, poesías, ciencia y técnica han examinado, sondeado, reflexionado y estudiado durante siglos este momento fundamental de la vida humana que sigue siendo misterioso y, al mismo tiempo, visible y concreto, universal y, a la vez, íntimo y personal. Procrear es común, pero aún no es fácil por muchos y diferentes motivos. Porque para muchas mujeres y para muchos recién nacidos en gran parte del planeta puede representar muerte y enfermedad, como afirma Chiara Benedetto, presidenta del European Board and College of Obstetrics and Gynaecology. Porque la ciencia y la técnica se encarnizan con la procreación, en lugar de ayudarla, como explica Josephine Quintavalle, fundadora del Core (Comment on Reproductive Ethics). A pesar de todo, a pesar de los viejos peligros del atraso, que perduran, y los más ambiguos de la modernidad, pero igualmente graves, la procreación mantiene su misterio, su fuerza incluso en las situaciones más difíciles y trágicas. Silvina Pérez cuenta la historia de Aria, adolescente yazidí perseguida, privada de todo, violada por los milicianos del Estado Islámico (EI), que al darse cuenta de estar embarazada, afirma: “Comoquiera que sea, voy adelante. Dentro de unos meses deberé dar un nombre a este niño. No podré volver nunca a Mosul. Jamás podré superar la vergüenza. Estoy muerta, pero la luz de la vida está dentro de mí”. Esta luz de la que habla Aria, que se enciende en la relación entre madre e hijo, no permanece encerrada ni siquiera en la importante relación entre los cuerpos, sino que logra irradiarse fuera de ellos. La maternidad puede ser espiritual. La de las religiosas –que la madre Maria Barbagallo aborda magistralmente– es de igual modo profunda. Y es el ejemplo más grande de cómo la fe puede exaltar y ensanchar un sentimiento hasta convertirlo en universal, impregnando la existencia de todos los que aceptan hasta las últimas consecuencias su valor. Al final de un año de reflexión sobre la teología de la mujer, dos páginas de debate –se llevó a cabo el pasado 3 de noviembre en nuestra redacción– concluyen este número. (r.a.)

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17 de Junio de 2019

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