Aviso

Este sitio usa cookies...
Las cookies son pequeños archivos de texto que nos ayudan a mejorar su experiencia en nuestro sitio Web. Al usar cualquier parte del sitio web, usted acepta el uso de cookies. Encontrará más información acerca de las cookies en las Condiciones de Uso.

La ONU acusa de genocidio a los militares de Myanmar

· Por las repetidas violencias contra los rohingya ·

Un año después de las violencias y de la fuga desesperada de cientos de miles de personas, la ONU – después de profundas investigaciones – ha eliminado toda duda. Lo sufrido en agosto de 2017 por la minoría étnica musulmana de los rohingya en Myanmar ha sido un genocidio.

Lo sostiene un informe de la misión del consejo para los derechos humanos de las Naciones Unidas, que acusa sin rodeos a los generales del ejército del país del sudeste asiáticos de inauditas violencias y abusos, pidiendo el proceso delante del tribunal penal internacional (TPI).

Myanmar no está entre los firmantes del estatuto de Roma y, por tanto, no está bajo la jurisdicción del TPI, pero los procuradores están valorando si pueden indagar lo mismo sobre las brutalidades perpetradas por los militares en el Rakhine, el estado donde viven los rohingya.

La condena de la ONU es clara y no perdona ni siquiera a la ministra de exteriores y consejera presidencial de Myanmar, Aung San Suu Kyi, premio Nobel de la paz en 1991. El informe de la misión de investigación independiente de la ONU sostiene, de hecho, que Suu Kyi «no ha usado su posición política, ni su autoridad moral, para detener o impedir los eventos en curso en el estado del Rakhine» contra los rohingya. Las Naciones Unidas siempre han definido a los rohingya entre las minorías étnicas más perseguidas en el mundo. El informe contiene pruebas definitivas de que las acciones de las fuerzas armadas de Myanmar «son sin duda comparables con los crímenes más graves en base a la ley internacional». Según el documento, los militares «mataban indiscriminadamente, violaban en grupo a las mujeres, atacaban niños y destruían pueblos enteros». Los soldados, además, usaban también torturas, esclavitud sexual y otras formas de violencia sexual, persecuciones, sometimiento y detenciones forzosas. En Rakhine, la misión ONU también ha encontrado pruebas de exterminio en masa y deportación.

EDICIÓN EN PAPEL

 

EN DIRECTO

Plaza De San Pedro

13 de Noviembre de 2018

NOTICIAS RELACIONADAS