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La fiesta del abrazo

· A la Penitenciaría apostólica el Papa Francisco destaca que no hay ningún pecado que Dios no pueda perdonar y en el recuerdo de la visita a Corea invita a los obispos a apostar por los jóvenes y la misión ·

«Vivir el sacramento como medio para educar en la misericordia, dejarse educar por lo que celebramos y custodiar la mirada sobrenatural»: son las «tres exigencias» del ministerio de la reconciliación indicadas por el Papa Francisco a los nuevos sacerdotes y a los seminaristas que participaron en el curso sobre el fuero interno promovido por el tribunal de la Penitenciaría apostólica.

Durante la audiencia, que tuvo lugar el jueves 12 de marzo, por la mañana, en la sala Clementina, el Pontífice recordó que entre los sacramentos la confesión es el que «hace presente con especial eficacia el rostro misericordioso de Dios: lo concretiza y lo manifiesta continuamente, sin pausa». En efecto, destacó, «no existe algún pecado que Dios no pueda perdonar», porque «sólo lo que se aparta de la divina misericordia no puede ser perdonado, como quien se aleja del sol no puede ser iluminado ni calentado».

He aquí porqué la administración de la reconciliación no puede acabar en una «tortura» o en «un pesado interrogatorio, fastidioso y entrometido»: todos los fieles, en cambio, «deberían salir del confesonario con la felicidad en el corazón, con el rostro radiante de esperanza» tras vivir la experiencia de «un encuentro liberador y rico de humanidad».

Recordando que «misericordia significa hacerse cargo del hermano o de la hermana y ayudarles a caminar», el Papa puso en guardia a los confesores acerca de dos actitudes opuestas: la de quien se muestra «de manga ancha» y el que es excesivamente «rígido». Y los invitó a vivir «la experiencia de la vergüenza» por los propios pecados: «incluso el más grande pecador que viene ante Dios a pedir perdón —afirmó— es “tierra sagrada”, e incluso yo que debo perdonarlo en nombre de Dios puedo hacer cosas peores de las que él hizo».

Anteriormente el Pontífice había recibido a los obispos de Corea en visita «ad limina Apostolorum» y les había entregado el texto de su discurso en inglés. En el recuerdo de la visita realizada al país el pasado mes de agosto, el Papa Francisco había invitado a los prelados a mantener viva la memoria de la fe y a apostar sobre todo por los jóvenes y en la «misión de confirmar a nuestros hermanos y nuestras hermanas en la fe».

Por la tarde el encuentro se renueva en la basílica vaticana, con el saludo del Papa con ocasión de la misa en acción de gracias celebrada por el episcopado por la visita del Pontífice y la beatificación de los mártires del país asiático.

Discurso del Papa a los participantes en el curso sobre el fuero interno promovido por el tribunal de la Penitenciaría apostólica 

Discurso a los obispos de Corea

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19 de Noviembre de 2019

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