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La familia recurso de futuro

· El Papa concluye el viaje a Croacia invitando a los cristianos a comprometerse por una cultura de la vida y una sociedad a la medida del hombre ·

La familia es un «recurso decisivo» no sólo para «regenerar siempre de nuevo a la Iglesia» sino  también para «vivificar el tejido social». Desde Zagreb, donde el domingo 5 de junio se concluyó el viaje a Croacia, el Papa lanza un mensaje de esperanza y de «confianza en el futuro». Lo hace encomendando a las familias cristianas el encargo de mostrar al mundo que «es posible amar sin reservas» y «comprometerse por otra persona» a través de una elección de «apertura a la vida» que es también «signo de apertura al futuro».

Es «la hora de la familia», dice repitiendo palabras de Juan Pablo II, a los miles de fieles congregados la mañana del domingo en el área del hipódromo de la capital para la misa. Y añade: «Una auténtica familia, fundada en el matrimonio, es en sí misma una buena noticia para el mundo». De aquí la llamada a un testimonio concreto para reafirmar «la intangibilidad de la vida humana desde la concepción hasta su término natural, el valor único e insustituible de la familia fundada en el matrimonio y la necesidad de disposiciones legislativas que sostengan a las familias en su tarea de engendrar y educar a los hijos».

El Pontífice mira con preocupación cómo se difunde en Europa «una secularización que lleva a la marginación de Dios de la vida y a una creciente disgregación de la familia». Por ello pide un cambio de mentalidad, a partir de la convicción de que «el respeto de la moral natural libera la persona, en vez de mortificarla». Un concepto que Benedicto XVI relanza también durante las Vísperas de la tarde en la catedral —donde rinde homenaje al beato Alojzije Stepinac— cuando recuerda que «la enseñanza moral de la Iglesia no se puede desligar del Evangelio» e invoca un «giro cultural para promover una cultura de la vida y una sociedad a la medida del hombre».

Sobre los fundamentos de «una sociedad libre y justa» el Papa ya había hablado en su discurso dirigido a los representantes de la comunidad civil croata, indicando sobre todo en la conciencia la «clave para el desarrollo cultural y la construcción del bien común».  Si esta —había asegurado— «vuelve a descubrirse como lugar de escucha de la verdad y del bien, lugar de la responsabilidad ante Dios y ante los hermanos en humanidad, entonces hay esperanza de futuro».

Un motivo, el del futuro, propuesto de nuevo también en el discurso a los jóvenes protagonistas de la sucesiva vigilia de oración. «No cedáis a la tentación —ha recomendado— de poner confianza absoluta en el tener, en las cosas materiales, renunciando a descubrir la verdad que va más allá, como una estrella en lo alto del cielo, adonde Cristo quiere llevaros. ¡Dejáos guiar a las alturas de Dios!».

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24 de Agosto de 2019

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