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La buena semilla

· El Papa Francisco en la conclusión de los ejercicios espirituales en Ariccia ·

Concluyeron el viernes 14 de marzo, en Ariccia los ejercicios espirituales en los que participaron el Pontífice y los miembros de la Curia romana. Las meditaciones estuvieron a cargo de monseñor Angelo De Donatis, párroco de San Marcos Evangelista en el Campidoglio, en la capilla de la casa Divino Maestro de los religiosos paulinos. Al término de la reflexión de la mañana el Papa Francisco quiso dar las gracias al predicador dirigiéndole las siguientes palabras.

Don Angelo, quiero darle las gracias en mi nombre y en nombre de todos nosotros por su ayuda en estos días, su acompañamiento, su escucha. Nosotros ahora volvemos a casa con una buena semilla: la semilla de la Palabra de Dios. Es una buena semilla. El Señor enviará la lluvia y esa semilla crecerá. Crecerá y dará fruto. Damos gracias al Señor por la semilla y por la lluvia que enviará, pero queremos agradecer también al sembrador. Porque usted ha sido el sembrador, y sabe hacerlo, sabe hacerlo. Porque usted, arroja por aquí, arroja por allá sin advertirlo —o haciendo como que no se da cuenta— pero acierta, va al centro, da en el blanco. Gracias por esto. Y le pido que siga rezando por este «sindicato de creyentes» —todos somos pecadores, pero todos tenemos ganas de seguir a Jesús más de cerca, sin perder la esperanza en la promesa, y también sin perder el sentido del humor— y a veces saludarlos de lejos. Gracias, padre.

Poco antes, el predicador monseñor De Donatis, refiriéndose al momento de la salida, renovó para ellos la invitación que el Papa Francisco, hace exactamente un año (era el 14 de marzo de 2013, el día después de la elección) dirigió a los cardenales electores durante la misa en la Capilla Sixtina: «Salgamos de esta experiencia llevando con nosotros la fuerza de ese amor que nos ayudará a seguir adelante, así como se nos pidió hace exactamente un año, para “caminar, edificar, confesar”». Y al inicio de la meditación don Angelo había aconsejado también un método, experimentado por él, para salir aún más enriquecidos de la semana de espiritualidad: evaluar atentamente pensamientos y sentimientos surgidos en estas jornadas de oración y hacer con ellos un pequeño esquema escrito. Pensamientos y sentimientos suscitados tanto por el Espíritu Santo como por el enemigo, «seguramente antitéticos». Al final, explicó, tras valorar pensamiento tras pensamiento y sentimiento tras sentimiento, tendrá que permanecer de ello sólo uno por cada parte, el que se hizo presente con más frecuencia o más fuertemente. En la columna «inspirada por el Espíritu Santo» quedará lo que se debe custodiar y enriquecer; en la otra, suscitada por el mal, quedará lo que hay que combatir; pero en este caso, añadió, «es necesario pedir una gracia especial» porque significa claramente «que debemos ser aún desarraigados completamente del mal».

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17 de Agosto de 2019

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