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Firmeza contra los crímenes de abuso

· Después de la carta del Papa al pueblo de Dios ·

Un agradecimiento por las fuertes palabras que reconocen el dolor y el sufrimiento de quien ha sido víctima de abusos perpetrados por algunos miembros de la Iglesia fue dirigido hoy al Papa Francisco por la Pontificia comisión para la protección de los menores. En un comunicado difundido al día siguiente de la publicación de la carta del Pontífice al pueblo de Dios, el organismo subraya que se siente animado en su propia acción por la llamada del Papa a la tolerancia cero con aquellos que cometen los abusos y con aquellos que los esconden.

La penitencia y la oración son «actos de fe que pueden mover montañas» y «llevar a una verdadera sanación y conversión». Al repasar el contenido de la carta del Papa al pueblo de Dios sobre el escándalo de abuso sexual A menores cometido por clérigos y personas consagradas, el cardenal Daniel N. DiNardo, presidente de la Conferencia episcopal estadounidense, no usó medias palabras para invitar a «la dimensión penitencial de ayuno y oración» como una tarea que debe involucrar a todos.

En primer lugar, al expresar gratitud por la carta, «en respuesta a las investigaciones del gran jurado de Pensilvania y otras revelaciones que han surgido», el cardenal quiso hacer hincapié en que el Pontífice escribe «a todos nosotros como pastor, un pastor que sabe cuán profundamente el pecado destruye vidas». Es una clave para la lectura, sugirió el presidente de los obispos, que el propio Francisco indica al elegir como íncipit el primer pasaje de la primera carta a los corintios: «Si un miembro sufre, todos sufren con él» (12, 26).

Las palabras del Papa, dijo DiNardo, son «particularmente útiles» precisamente porque invitan a todos, nadie excluido, a la «penitencia» y la «oración». Penitencia y oración que, sumadas al texto de la carta, «nos ayudarán a sensibilizar nuestros ojos y nuestro corazón ante el sufrimiento de los demás y superar el anhelo de dominación y posesión que a menudo se convierte en la raíz de estos males».

«En nombre de mis hermanos obispos -declaró el cardenal- reconozco que solo afrontando nuestro fallo frente a los crímenes contra aquellos que estamos encargados de proteger, la Iglesia puede hacer resurgir una cultura de la vida allá donde ha prevalecido la cultura de la muerte». Un comportamiento sobre el que el mismo Papa ha insistido con un tweet en su cuenta @Pontifex: «Que el Espíritu Santo nos dé la gracia de la conversión y la unción interior para poder expresar, ante los crímenes de abuso, nuestra compunción y nuestra decisión de luchar con valentía».

«La cercanía a las víctimas» y una invitación a «actuar en todos los niveles» también fueron reafirmados por el Arzobispo Christophe Pierre, nuncio apostólico en los Estados Unidos, entrevistado por Radio Vaticana. «Tenemos que hacer todo, dijo el representante pontificio, para evitar lesiones similares y acompañar a las víctimas de estas atrocidades». Y «la respuesta jurídica es necesaria, pero no suficiente»: es necesario «educar, acompañar» para que los pastores «realicen un verdadero servicio a la altura de la gran misión que se nos ha confiado». Sin olvidar, concluyó el nuncio, que en los Estados Unidos «la mayoría de los obispos, sacerdotes y laicos son testigos de Cristo que pasan su vida al servicio de las personas que sufren, que acompañan a las personas en el silencio del ministerio de todos los días, en las familias, en las cárceles, en los hospitales». Y es «esta - concluyó - la Iglesia de la que estoy orgulloso».

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27 de Junio de 2019

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