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Finalmente la voz de las mujeres

· En un encuentro de religiosas y en la intervención del cardenal Marx ·

Proceden de Francia, Estados Unidos, Corea, China, Italia, España y Kenia las siete religiosas presentes en estos días en los trabajos del sínodo de los obispos. Representan diferentes franjas de edad y diferentes carismas vocacionales y para hacer oír su voz de mujeres consagradas han citado a la prensa para el lunes 15 de octubre en el Palacio Pío. El encuentro, programado para las 19.30, se lanzó en las redes sociales con una imagen que las muestra sonrientes y con el lema «La voz de las hermanas en el #Synod2018».

Pero incluso durante las congregaciones generales se elevó una voz a favor del aumento de la presencia y una mayor participación femenina en los roles de toma de decisiones de la Iglesia y el Vaticano. Fue el cardenal Reinhard Marx, presidente de la Conferencia de Obispos de Alemania, en su discurso publicado en el sitio web del propio episcopado, quien resaltó el tema. A partir del número 128 del Instrumentum laboris, donde se hace referencia, entre otras cosas, a la ira de los jóvenes frente a la corrupción, la creciente disparidad, la falta de respeto a la dignidad humana, en particular de las minorías, la violencia organizada, La injusticia y la discriminación contra las mujeres incluso dentro de la Iglesia, el cardenal señaló que los obispos de Alemania desde 2013 se han comprometido, en una declaración, a aumentar significativamente el porcentaje de presencia femenina en puestos de responsabilidad que en la Iglesia son accesibles a los laicos. También se comprometieron a aclarar más la participación de las mujeres y de todos los laicos en las funciones directivas de la Iglesia y promover una pastoral sensible a la diferencia de sexo en teología y en la práctica diaria.

Desde ese momento, para hacer concreta la declaración, los obispos alemanes reflexionaron sobre los papeles de responsabilidad de las mujeres en la Iglesia. En 2015 emergió el documento «Ser juntos Iglesia». Se puso en marcha también un programa de «mentoring» nacido de la colaboración entre la asoaciación Hildegardis y la Conferencia episcopal nacional que evidenció la multiplicidad de las funciones directivas en la Iglesia y preparó casi a cien mujeres para asumir funciones de guía. Durante una conferencia, los obispos alemanes, recordó el cardenal Marx, discutieron otros temas de antropología y moralidad sexual, la teología de los sacramentos y los ministerios para crear más justicia entre los sexos dentro de la Iglesia que va más allá de los tradicionales roles para una mayor igualdad. Haciendo referencia a un amplio estudio promovido en 2018 por la Conferencia Episcopal sobre el abuso sexual a menores por parte de diáconos y sacerdotes religiosos católicos, el cardenal subrayó cómo eso evidencia sobre todo las estructuras administrativas y la forma clerical de guiar la Iglesia, como causas que han contribuido a un abuso tan masivo y a su encubrimiento. Y en este sentido, comentó cómo las mujeres en los roles de liderazgo de la Iglesia contribuyen significativamente a romper los círculos clericales cerrados.

Si, como lo insta el Instrumentum laboris, la Iglesia quiere defender la dignidad de las mujeres -concluyó el cardenal Marx- no es suficiente repetir los textos magisteriales pertinentes. En este sentido, deben abordarse las cuestiones a menudo incómodas e impacientes de los jóvenes sobre la igualdad de derechos de las mujeres en la Iglesia. De hecho, agregó, no podemos estar llamados por los discursos y debemos aprender de nuevo una cultura de diálogo para estar presentes en el debate público de manera razonada sobre las principales cuestiones fundamentales de la existencia humana, como la sexualidad, los roles de las mujeres y los hombres y las relaciones humanas. Además, señaló, por una cuestión de credibilidad, necesitamos aumentar más a las mujeres en los roles de liderazgo en todos los niveles de la Iglesia, desde la parroquia hasta la diócesis, la Conferencia Episcopal y el Vaticano mismo. Realmente debemos quererlo y hacerlo realidad, porque la impresión de que la Iglesia, cuando se trata de poder, en última instancia es una Iglesia masculina, debe ser superada tanto en la Iglesia universal como aquí en el Vaticano. De lo contrario, las mujeres jóvenes no podrán encontrar ninguna posibilidad creativa real.

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19 de Noviembre de 2018

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