Aviso

Este sitio usa cookies...
Las cookies son pequeños archivos de texto que nos ayudan a mejorar su experiencia en nuestro sitio Web. Al usar cualquier parte del sitio web, usted acepta el uso de cookies. Encontrará más información acerca de las cookies en las Condiciones de Uso.

Encuentro con la Madre

· En la vigilia de la peregrinación del Pontífice a Fátima ·

El Papa Francisco ha citado al pueblo portugués «a los pies de la Virgen Madre»: en un vídeomensaje transmitida el miércoles por la tarde, 10 de mayo, a pocas horas de su llegada a Fátima para las celebraciones del centenario de las apariciones marianas, el Pontífice se disculpa por no haber podido acoger la invitación para dirigirse también a «casas y comunidades», «pueblos y ciudades». Y da las gracias por «la comprensión con la que las autoridades han aceptado» su «decisión de limitar la visita a los momentos y a los actos habituales en una peregrinación al santuario».

Explica Francisco que «en la función de pastor universal» quisiera ofrecer a la Virgen «un ramo con las «flores» más bellas que Jesús ha confiado» a su cuidado, es decir todos los hermanos y hermanas de todo el mundo, «sin excluir a nadie». Es por esto que — añade — necesita «la comunión, física o espiritual, lo importante es que venga del corazón» de todos los portugueses, para componer el propio «homenaje floral. Y así — asegura retomando las palabras de la Virgen en las apariciones de junio de 1917 — formando todos “un solo corazón y una sola alma” os encomendaré a la Virgen, pidiéndole que os susurre a cada uno: “Mi Inmaculado Corazón será tu refugio”».

Por tanto, el Papa comenta el lema de la peregrinación «con María, peregrino en la esperanza y en la paz», que «contiene todo un programa de conversión». Reconociéndose alegre por saber que «para ese bendito momento que culmina un siglo de momentos benditos» los portugueses se han preparado «con una oración intensa». De aquí la gratitud «las oraciones y los sacrificios que ofrecéis cada día por mí» y que necesita porque, confía, «soy un pecador entre pecadores». De hecho, «la oración ilumina mis ojos para poder ver a los demás como Dios los ve, para amar a los demás como Él los ama». El mensaje se cierra con la promesa del Pontífice de dirigirse a Portugal para «compartir con todos el Evangelio de la esperanza y de la paz».

EDICIÓN EN PAPEL

 

EN DIRECTO

Plaza De San Pedro

21 de Octubre de 2019

NOTICIAS RELACIONADAS