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En la escuela de la misericordia

· El Papa Francisco habla en la audiencia general de la Iglesia que educa con el ejemplo y los gestos ·

 «Lo esencial del Evangelio es la misericordia». Lo reafirmó el Papa Francisco en la audiencia general del miércoles 10 de septiembre, al recordar a los numerosos fieles en la plaza de San Pedro que «el cristiano necesariamente debe ser misericordioso, porque este es el centro del Evangelio».

Continuando con el ciclo de catequesis dedicadas a la Iglesia «madre», que educa a los cristianos con el ejemplo y con los gestos, el Pontífice habló de las obras de misericordia. E integrando, como es costumbre, el texto preparado con observaciones y recuerdos personales, citó los numerosos ejemplos de los santos que en la Iglesia se han distinguido en el campo de la caridad, de la solidaridad y del compartir. Entre tantos destaca la figura de la beata Teresa de Calcuta, que –evidenció– jamás tuvo «miedo de estrechar la mano a quien está por dejar este mundo». Y a quien le decía: «Madre, esto es perder tiempo», ella respondía yendo en busca de la «gente moribunda por la calle, gente a la que empezaban a comer el cuerpo las ratas de la calle». Mujeres y hombres que ella «llevaba a casa para que muriesen limpios, tranquilos, acariciados, en paz».

Pero además de las grandes figuras de santos de la misericordia, el obispo de Roma quiso recordar también a tantos padres y madres de familia que en la cotidianidad se esfuerzan por transmitir a los hijos el valor de la acogida hacia quien tiene necesidad. Y citó el ejemplo de una madre en Buenos Aires, que había enseñado a sus hijos el sentido de compartir invitándoles a dar la mitad de su bistec a un pobre que había llamado a la puerta de casa pidiendo algo para comer. «Este es un buen ejemplo –comentó– que me ayudó mucho». De aquí la exhortación final a aprender de la Iglesia, en la escuela de Jesús, que «para cambiar el mundo hacia lo mejor es necesario hacer el bien a quien no es capaz de hacer lo mismo». Al término de la udiencia, saludando a los presentes en lengua árabe, el Papa Francisco se dirigió especialmente a las personas que provenían de Siria y de la región medioriental, invitando a responder al odio y a la violencia con el amor y el perdón. Después agradeció de manera especial a los oficiales y marinos italianos de la fuerza naval comprometida en la operación Mare Nostrum.

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18 de Octubre de 2019

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