Aviso

Este sitio usa cookies...
Las cookies son pequeños archivos de texto que nos ayudan a mejorar su experiencia en nuestro sitio Web. Al usar cualquier parte del sitio web, usted acepta el uso de cookies. Encontrará más información acerca de las cookies en las Condiciones de Uso.

En el pequeño rebaño azerbaiyano

· La expectativa del viaje del Papa a Azerbaiyán ·

La Iglesia católica en Azerbaiyán está esperando con gran alegría la visita del Papa Francisco. Después de Armenia y Georgia, Azerbaiyán es el tercer país del territorio del Cáucaso que tiene esta oportunidad de recibirlo. Con nuestros países limítrofes tenemos una historia muy parecida. La diferencia mayor está en el hecho de que Azerbaiyán —aunque la presencia de la tradición cristiana sea del tiempo de los apóstoles y de sus discípulos— es un país con mayoría absoluta de musulmanes. Dos tercios son chiitas y un tercio sunita. La comunidad cristiana más numerosa es, en cambio, la Iglesia ortodoxa rusa.

Por motivos históricos y culturales el islam en Azerbaiyán es muy moderado. Se puede tal vez decir que después de setenta años de persecución por parte de los bolcheviques, el pueblo azerbaiyano está bastante secularizado. Durante los últimos veinte años la vida religiosa de los musulmanes ha ido recobrando fuerza, y si al final de la época soviética en todo el país había sólo diecisiete mezquitas abiertas a la oración y al culto, ahora hay más de dos mil.

Desde el inicio de la independencia el gobierno y los políticos están buscando caminos para conservar buenas relaciones entre las varias etnias y las religiones, y para mantener a Azerbaiyán como un país tolerante. Un sitio en cierto modo «privilegiado», por el momento, lo tienen las religiones tradicionalmente presentes en el territorio: los musulmanes, los judíos y la Iglesia ortodoxa rusa, entre ellos está también la Iglesia católica.

Esta última vive hoy un auténtico resurgir. Está formada sólo por algunos centenares de católicos locales y por algunos miles de extranjeros que trabajan en el país. Entre los diez millones de habitantes somos una pequeña semilla. Estamos pidiendo que se nos conceda la gracia —como un granito de mostaza— de tener la capacidad de crecer, y luego, como árbol sano y fuerte, poder dar sombra y apoyo a todos aquellos que pasan necesidad o están buscando la verdad y el sentido de la vida.

Desde el inicio de su pontificado, el Papa Francisco está mostrando su amor de predilección hacia los necesitados y los marginados, y prefiere visitar las periferias del mundo. Ahora es el momento de los habitantes del Cáucaso, gente orgullosa de su tierra, que siente vivir en un sitio importante, una encrucijada entre el este y el oeste. Pero desde el punto de vista de los números, nosotros católicos nos sentimos un poco en un rincón del mundo católico. El anuncio de la visita del Pontífice ha sido acogida con gran entusiasmo por parte de los creyentes del lugar, porque la mayoría de ellos nunca tendrá la posibilidad de viajar hasta Roma. Grandes son también las expectativas de la sociedad. Los azerbaiyanos estiman al Papa, como un líder religioso valiente, de gran autoridad, y sus esfuerzos por la protección de los valores no sólo cristianos sino ante todo humanos.

Vladimir Fekete 
Prefecto apostólico de Azerbaiyán

EDICIÓN EN PAPEL

 

EN DIRECTO

Plaza De San Pedro

26 de Febrero de 2018

NOTICIAS RELACIONADAS