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En Egipto para abrazar el dolor de un pueblo

· El cardenal Sandri sobre el próximo viaje del Papa ·

Con su próximo viaje a Egipto, el Papa «ofrecerá el abrazo de la participación en el dolor» de una comunidad herida por la enésima masacre perpetrada con ferocidad el pasado Domingo de Ramos. Y su presencia «ayudará a elevar la mirada a lo alto, para invocar juntos que descienda el Espíritu de paz y reconciliación» sobre la martirizada nación. Está convencido el cardenal Leonardo Sandri, prefecto de la Congregación para las Iglesias orientales, que en esta entrevista a L’Osservatore Romano parte de la visita papal a Egipto para un excursus sobre la situación de Oriente Medio y en particular de Tierra Santa, a cuyas necesidades está destinada la actual colecta del Viernes Santo que se realiza en todas las iglesias del mundo.

A pocos días de la visita de Francisco, Egipto ha sido sacudido por una nueva masacre.

La semana de Pascua ha iniciado con el anuncio del enésimo atentado que ha sembrado víctimas entre nuestros hermanos y hermanas coptos, reunidos para la celebración del domingo, de la entrada de Jesús a Jerusalén. Los ramos bendecidos y agitados por niños y adultos, para algunos de ellos se han transformado en el ramo del martirio. Estamos doloridos y sin palabras, pero una vez más estamos instruidos por el testimonio de fe de Papa Teodoro ii. Él ha querido que los cuerpos de las víctimas fueran sepultados como los nuevos mártires de su Iglesia. Por ello estamos seguros de su intercesión por la querida nación egipcia. Y también por el viaje apostólico de Papa Francisco, que dentro de pocos días, sin duda, ofrecerá el abrazo de su participación en el dolor, pero también ayudará a elevar la mirada a lo alto, para invocar juntos que descienda el Espíritu de paz y reconciliación sobre Egipto, como se refleja de manera significativa en el lema de la visita, a través de la paloma junto a la cruz y a la media luna creciente.

¿Qué mensaje llevará la presencia del Papa?

Por los dramáticos hechos de estos días la visita es aún más un signo profético, como fue por otro lado el inicio del Jubileo en el viaje a la República Centroafricana, también desgarrada por la violencia. El Papa de Roma va a confirmar a los hermanos de la Iglesia copta católica y de las otras Iglesias presentes en Egipto que son numerosas, como expresan los varios ritos: maronita, caldeo, armenio, siro-católico y latino, aunque todos juntos permanecen un “pequeño rebaño” que sin embargo es una presencia importantísima. En particular, por las obras que llevan adelante en ámbito educativo, formativo y social y de elevación del nivel de la población más pobre. El segundo motivo de la visita del Pontífice es el renovado abrazo con el Papa Teodoro y con la Iglesia copto ortodoxa, herida y asustada, pero cada vez más “Iglesia de los mártires”. Teodoro vino a Roma para saludar a Francisco y ahora él devuelve este gesto, del cual además surgió la jornada de amistad católica-copta que desde entonces celebramos cada año. Quisiera recordar que el Papa copto está entre los más comprometidos para alcanzar un entendimiento sobre la fecha común para la celebración de la Pascua. También esta es una realización que llegará a través de pasos concretos en el camino hacia la unidad, antes que a través de declaraciones. En ciertos países y en Egipto en particular —como lamentablemente demuestra una vez más este Domingo de Ramos— el camino ha estado marcado por el llamado ecumenismo de la sangre. Los coptos ortodoxos asesinados han muerto en el nombre de Cristo y por tanto pertenecen también para nosotros a la tradición de los mártires que han confesado la propia fe.

¿Qué significado tiene la visita desde el punto de vista del diálogo interreligioso?

El encuentro con el gran imán de Al Azhar constituye un aspecto importantísimo del viaje. También él hizo una visita al Papa y ahora el Papa devuelve el gesto, para decir al mundo entero que aquellos que creen en el único Dios pueden dar un testimonio de su existencia, caminado uno junto al otro, hablando con franqueza, con respeto recíproco. Justamente, ya que creemos en único Dios, pueden surgir iniciativas comunes a favor de los más pobres para dar a todos lo necesario para vivir humanamente. Esto porque Dios es grande, poderoso, misericordioso. Del amor de Dios proceden toda la misericordia y la paz para los hombres. Y esto une juntos a católicos, ortodoxos y musulmanes.

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22 de Septiembre de 2019

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