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El Papa estará entre las víctimas del terremoto

· En el Ángelus, Francisco renueva su cercanía a las poblaciones del centro de Italia ·

Para llevar el conforto de la fe, el abrazo del padre y hermano, el apoyo de la esperanza

El Papa Francisco visitará las poblaciones afectadas por el seísmo que ha devastado Italia central para llevar «en persona el conforto de la fe, el abrazo del padre y hermano y el apoyo de la esperanza cristiana». El anuncio fue hecho por el mismo Pontífice en el Ángelus recitado el domingo 28 de agosto con los fieles en la plaza de San Pedro.

Al finalizar la oración mariana, antes de saludar a los grupos presentes, el Papa quiso renovar su «cercanía espiritual» a los habitantes de Lazio, Marche y Umbria víctimas del terremoto. «Pienso en particular –dijo– en la gente de Amatrice, Accumoli, Arquata e Pescara del Tronto, Norcia: una vez más digo a esas queridas poblaciones que la Iglesia comparte su sufrimiento y sus preocupaciones».

Después de haber invitado a orar «por los difuntos y por los supervivientes», Francisco tuvo palabras de felicitación por la «rapidez con la cual autoridades, fuerzas del orden, protección civil y voluntarios están trabajando»: una rapidez –subrayó– que «demuestra cuánto sea importante la solidaridad para superar pruebas tan dolorosas». Con este espíritu anunció a las poblaciones de las zonas damnificadas: «tan pronto como sea posible espero poder visitaros».

Anteriormente el Pontífice había comentado las dos parábolas evangélicas propuestas por la liturgia centradas en los valores de la humildad y la gratuidad. «La historia –había subrayado entre otras cosas– enseña que el orgullo, el arribismo, la vanidad, la ostentación son la causa de muchos males. Y Jesús nos enseña la necesidad de elegir el último lugar, es decir, buscar la pequeñez y el pasar desapercibido». De ahí la invitación a ser «voz de quien no tiene voz» y a «abrir el corazón» compartiendo «los sufrimientos y las ansias» de pobres, hambrientos, marginados, refugiados, y de todos los que «son descartados por la sociedad y la prepotencia de los más fuertes».

Después del Ángelus el Pontífice recordó la beatificación de Sor María Antonia de San José, en Argentina, y la celebración del próximo 1º de septiembre, Jornada mundial de oración por el cuidado de la creación.

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20 de Enero de 2019

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