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El franciscano que replanta los árboles

· En Timor Occidental el padre Tara ayuda a las poblaciones locales en la salvaguardia del ambiente ·

Durante años ha estado comprometido en primera persona en el desarrollo sostenible en Timor Oriental, en particular, busca promover la revitalización de la agricultura local para evitar la emigración. Junto con la población local, el padre Yohanes Kristoforus Tara ayuda a transformar las tierras áridas y desoladas de Timor Occidental. De hecho, muchas personas en el pasado habían dejado el país para ir a trabajar al extranjero o en plantaciones de aceite de palma de Sumatra o Kalimantan.

El padre Kristo, como lo llaman cariñosamente los fieles, es párroco de la Iglesia de San Francisco de Asís en Laktutus, cerca de la frontera con Timor Oriental. Esta pequeña república, independiente de Indonesia desde 2002, alberga a una gran mayoría de católicos. También en Timor Occidental, los cristianos son mayoría, pero el porcentaje de protestantes es mayor que en la región oriental (35 por ciento). Los católicos representan el 56 por ciento de la población y los musulmanes el 8 por ciento.

La parroquia de Laktutus tiene alrededor de tres mil fieles, de los cuales trescientos han emigrado al extranjero. La mayoría de las tierras están secas y la industria agrícola está poco desarrollada. Desde aquí partió la iniciativa del Padre Kristo, quien estableció rápidamente la protección de la tierra y la emancipación económica de la región e inició numerosos acuerdos y conversaciones con líderes de la comunidad y del gobierno local. El misionero comenzó su primera acción importante en 2014. Ante la preocupante disminución de los bosques, que favorece la desertificación, pidió a las familias locales que plantaran árboles cerca de sus hogares y reservaran porciones de tierra para plantar fuentes de suministro del madera.

El Padre Kristo también alentó a la gente local a plantar árboles de café para apoyar la economía comunitaria. En total, en el país, bajo la supervisión del sacerdote, se plantaron más de diez mil plantas y quince mil árboles de café. El franciscano inició la actividad agrícola creando sus plantaciones en un área de aproximadamente seis hectáreas pertenecientes a la parroquia de Laktutus. Algunos siguieron su ejemplo, otros no mostraron interés en su programa de reforestación. El desafío del padre Kristo fue cambiar el estado de ánimo y la mentalidad de la población, que en general considera que el trabajo debería generar ingresos inmediatos, «lo que, -recuerda el sacerdote- empuja a las personas a trabajar como trabajadores agrícolas o ir al extranjero. La población es consciente de la importancia de proteger y tutelar el medio ambiente. Les digo que si no plantan hoy, sus hijos no tendrán madera para construir sus casas. Y si no cuidan las fuentes -agrega el padre Kristo-, sus nietos no tendrán acceso al agua potable.

de Francesco Ricupero

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