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Detener la crisis demográfica, prioridad de todos los cristianos

· El metropolitano ortodoxo Hilarión en la asamblea del Consejo interconfesional ·

La cultura de masas se opone hoy abiertamente a los valores cristianos en la medida en que ésta se basa en el culto al éxito, al consumo, al placer desenfrenado, educando a la sociedad, y sobre todo a los jóvenes, en el egoísmo y en la libertad excesiva: lo dijo el metropolitano de Volokolamsk, Hilarión, presidente del Departamento de relaciones exteriores del Patriarcado de Moscú, al intervenir en los días pasados en la asamblea del Consejo interconfesional cristiano de la Comunidad de los Estados independientes y de los Países bálticos, que se desarrolló en la capital rusa.

«Debemos aprender a traducir nuestro mensaje positivo en el lenguaje de la cultura contemporánea», explicó el responsable ortodoxo, según el cual «los valores positivos no deben formularse más como categorías abstractas, sino que deben introducirse en la trama del lenguaje del arte, del cine, de la música y de la pintura. Este modo de anunciar los valores positivos puede no sólo rehabilitarlos, sino también hacerlos más fácilmente asimilables, dándoles una dimensión viva, existencial».

En la asamblea, dedicada al tema «Una mirada al futuro, el capital humano. Medios para detener la  crisis demográfica», participaron también —como lo refiere la web de la Iglesia ortodoxa rusa— el arzobispo de la Madre de Dios en Moscú, Paolo Pezzi, y el jefe del Departamento para las relaciones exteriores de la Unión de los cristianos baptistas evangélicos de Rusia, Vitali Vlasenko, quienes, junto a Hilarión, son copresidentes del Consejo interconfesional cristiano. En su discurso, monseñor Pezzi subrayó la actualidad del tema afrontado: «Hoy —dijo— proseguimos el trabajo comenzado, con el deseo de que este empeño común aporte una contribución a la solución de un problema del que depende, sin exageraciones, la prosperidad material y espiritual de las generaciones futuras de nuestros países y de toda la humanidad».

La alocución central fue pronunciada por el metropolitano Hilarión, que recordó cuán numerosas fueron, hasta el siglo XX, las familias rusas y europeas, independientemente de su renta y estatus social. Actualmente en cambio —observó— tales núcleos son una rareza, contando con los de uno o dos hijos. ¿Qué hacer? «Ante todo, hay que recordar a las personas las verdades morales, crear un clima y condiciones sociales favorables para las familias numerosas», afirmó Hilarión, recordando iniciativas de apoyo llevadas a cabo en algunas parroquias de Moscú. «La ayuda social debe ser una de las prioridades de nuestro trabajo parroquial y pastoral», precisó, añadiendo que «todas las fuerzas vivas de la sociedad deben unirse para detener la extinción de la población e invertir la tendencia alarmante que ha predominado en estas últimas décadas. El crecimiento demográfico necesita ser estimulado a nivel económico y financiero, pero depende también de la difusión de la palabra de Dios».

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14 de Diciembre de 2018

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