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Cuestión de miradas

· ​Al congreso de pastoral vocacional el Papa recuerda que la llamada del Señor nace de un encuentro ·

«Salir, ver, llamar»: en estos tres verbos se funda «el dinamismo de toda pastoral vocacional». Lo recordó el Papa Francisco en el discurso que dirigió a los participantes en el congreso internacional promovido por la Congregación para el clero, durante la audiencia que tuvo lugar el viernes 21 de octubre, por la mañana, en la sala del Consistorio.

Refiriéndose a su lema Miserando atque eligendo —elegido también como tema del encuentro— Francisco hizo mención a la experiencia personal de la llamada recibida en su juventud. Y contó que la misma «no tiene lugar después de una conferencia o por una bella teoría, sino por haber experimentado la mirada misericordiosa de Jesús en mí». Es por ello que la pastoral vocacional debe traducirse, en esencia, en «aprender el estilo de Jesús, que pasa por los sitios de la vida cotidiana, se detiene sin prisa y, mirando a los hermanos con misericordia, los conduce al encuentro con Dios Padre».

De aquí se derivan algunas exigencias que interpelan directamente a la Iglesia, llamada a ponerse «en movimiento» para «ampliar sus propios espacios, midiéndolos no a partir de los cálculos humanos o del miedo a equivocarse, sino a partir de la medida amplia del corazón misericordioso de Dios». El Papa se dirigió en especial a los sacerdotes: «es triste —constató— cuando un sacerdote vive sólo para sí mismo, cerrándose en la fortaleza segura de la casa parroquial, de la sacristía o del grupo reducido los fieles más cercanos». Lo mismo se puede decir de «pastores y agentes pastorales atrapados por la prisa, excesivamente preocupados por las cosas que hay que hacer, que corren el riesgo de caer en un vacío activismo organizativo, sin lograr detenerse para mantener un encuentro con las personas». También por esto el Pontífice pidió «vigilancia y prudencia» a los obispos en la formación y en la elección de «sacerdotes maduros y equilibrados, de pastores intrépidos y generosos, capaces de vivir la cercanía, la escucha y la misericordia».

Discurso del Papa

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17 de Octubre de 2019

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