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Creyentes unidos contra el fanatismo

· En Turquía el Papa vuelve a condenar la violencia que busca justificación en la religión ·

Con pies descalzos y manos juntas el Papa Francisco permaneció durante un largo momento en adoración silenciosa junto al gran muftí en la mezquita del Sultán Ahmed de Estambul. Con este gesto significativo –semejante al que realizó Benedicto XVI en 2006– se abrió la segunda jornada del viaje papal a Turquía.

El Pontífice dejó Ankara el sábado 29 de noviembre, por la mañana, y llegó a la ciudad, a orillas del Bósforo, donde lo recibieron, entre otros, el patriarca Bartolomé, con quien se encuentra por la tarde en El Fanar para la oración ecuménica y se vuelve a encontrar el domingo por la mañana para la divina liturgia y la firma de una declaración común.

Inmediatamente después el Papa visitó la mezquita Azul y llegó al cercano museo de Santa Sofía. Al término de la visita, antes de dejar el edificio, escribió en el libro de oro las palabras «santa sabiduría de Dios» en griego y «cuán amables tus santuarios, Señor» en latín.

Al regresar a la sede de la representación pontificia en Estambul, el Papa Francisco saludó a una pequeña delegación de las comunidades católicas latina, armenia, siria y caldea, antes de visitar, por la tarde, la catedral del Espíritu Santo para la celebración de la misa. La primera jornada en tierra turca había estado marcada por el fuerte llamamiento a la «solidaridad» que el Pontífice dirigió a todos los creyentes, invitándoles al diálogo y a la colaboración para vencer toda forma de fanatismo y fundamentalismo. Primero a las autoridades políticas y luego a los representantes de la comunidad musulmana reunidos en la sede de la Diyanet, el departamento para los asuntos religiosos del país, el Papa había recordado la «obligación de denunciar todas las violaciones de la dignidad y de los derechos humanos», condenando firmemente «la violencia que busca una justificación religiosa». El Papa Francisco –que había deseado «los mismos derechos» y «las mismas obligaciones» para musulmanes, judíos y cristianos– denunció nuevamente la «trágica» y «angustiosa» situación humanitaria de las regiones mediorientales, en especial de los países devastados por la «violencia inhumana» desencadenada por las milicias del así llamado Estado islámico.

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16 de Septiembre de 2019

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