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Acabar con la exclusión


· En las Naciones Unidas, el Papa indica como prioridad la protección del medio ambiente y la protección de los más débiles y pobres ·

La protección del medio ambiente y la lucha contra la exclusión son las dos prioridades indicadas por el Papa Francisco el viernes 25 de septiembre en la Asamblea de las Naciones Unidas. Dos sectores que el Papa afirma están « íntimamente unidos entre sí», y que las «relaciones políticas y económicas preponderantes» han convertido en «partes frágiles de la realidad».

Durante la visita realizada por la mañana a la sede de la ONU en Nueva York, el Papa describió las iniciativas de esta organización como «luces que contrastan la oscuridad del desorden causado por las ambiciones descontroladas y por los egoísmos colectivos». Aunque «es cierto que aún son muchos los graves problemas no resueltos» el Papa manifestó que «si hubiera faltado toda esta actividad internacional, la humanidad podría no haber sobrevivido al uso descontrolado de sus propias potencialidades». De ahí el homenaje que rindió a los que «han servido leal y sacrificadamente a toda la humanidad en estos 70 años» señalando la necesidad de la reforma y adaptación de los cuerpos con capacidad ejecutiva y de los organismos financieros para evitar «todo tipo de abuso o usura sobre todo con los países en vías de desarrollo».

A continuación, el Papa fue a orar al Memorial de la Zona Cero. Un lugar de muerte, lo llamó, «que se transforma también en un lugar de vida, de vidas salvadas». Una zona que simboliza el deseo de renacer de todo un pueblo, unido más allá de las diferentes religiones. Y dirigiéndose a los líderes presentes que representan a las muchas tradiciones religiosas que se practican en los Estados Unidos, les pidió ser «profetas de reconciliación».

Por la tarde visitó una escuela en Harlem que acoge a hijos de inmigrantes. A los niños le dijo que «no siempre es fácil tener que trasladarse y encontrar una nueva casa, encontrar nuevos vecinos, amigos; no es fácil, pero hay que empezar. Lo bueno es que también encontramos nuevos amigos. Encontramos personas que nos abren puertas y nos muestran su ternura, su amistad, su comprensión, y buscan ayudarnos para que no nos sintamos extraños, extranjeros». El último día en Nueva York terminó con una misa en el Madison Square Garden.

El sábado 26 por la mañana Francisco llegó a Filadelfia, la etapa final del viaje. En Pensilvania, además de reunirse con la comunidad local, preside las celebraciones conclusivas del octavo Encuentro Mundial de las Familias.

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20 de Septiembre de 2019

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